viernes, enero 08, 2010

Pestañas

Y me miró. Y quise contar sus pestañas para no dejarme llevar por la emoción. Y lo que había empezado como latido trémulo se volvió estampida que competía en ferocidad con los escalofríos que hacían vibrar mi cuerpo y erizar vellos de los que desconocía su existencia. El momento esperado y temido. Ansiaba hablar con él y escucharle decirlo. Porque lo diría, oh sí, sé que él lo deseaba tanto como yo e imaginaba su experta lengua dando forma a las palabras que saldrían como una pócima de la eterna felicidad por su boca. Corrí a su encuentro tras su (esperada, ansiada, temida) llamada y me sentí desfallecer en el encuentro. Me invitó a sentarme, una pestaña, dos pestañas, su sonrisa neutra no dejaba adivinar sus intenciones, parecía disfrutar jugando con mi expectación, quince pestañas, dieciseis pestañas, los ojos penetrantes con los que había soñado y que ahora tenía frente a mí para decirme con voz cálida esas palabras que tanto deseaba escuchar:


- Teodoro...
- ¿Sí?
- No debes preocuparte más. No es Gripe A, es un simple ataque agudo de sinusitis.

miércoles, enero 06, 2010

Paréntesis

Hola hola hola, mis muy queridos y regalados reyelectores. He estado unos días ausentes por circunstancias de esta extraño y caprichoso viaje llamado "vida diaria". Como muchos sabéis, y otros no sabéis pero vais a enteraros en estas líneas, trabajo en ese extraño y caprichoso mundo llamado "comercio", así que os podéis imaginar lo que han sido estos últimos días de ese extraño y caprichoso bloque navideño. Horas y más horas de trabajo a destajo (esto parece una rima de canción-Mecano), que culminan en esa extraña y divertida (me estoy repitiendo con tanta retórica) noche de Reyes. Os he leido a saltos y sin mucha concentración, todo hay que decirlo, y agradezco vuestros comentarios en el último post, que no pude, mejor dicho, que no me apeteció contestar, porque el cuerpo no me daba para la tarea. Imagino, oh, consumidores y regalocompradores, que os haréis una composición espacio-temporal de cómo mis fuerzas mentales y físicas habrán estado esta semana. Durante todas las Navidades, y muy especialmente desde el día 2, no he estado más que para el trabajo, que ennoblece a la par que machaca. Y ahora, cuando  vuelvo a casa después de 14 horas prácticamente ininterrumpidas de curro (son las 3:10 de la madrugada del día 6), cuando todos (supongo) estáis con los regalos comprados y recibidos o a punto, yo llego a casa maltrecho y doliente después de horas y horas de pie ejerciendo de sonriente aconsejador, eficiente cobrador y tremendamente hábil envolvedor (que ni las protagonistas de mi ¿inquietante? relato).

Volveré mañana o pasado con el ritmo normal para contar o narrar o desvariar en este desprestigioso espacio, pero bueno, no quería dejar pasar el agradecimiento y la felicitación de rigor. Tengo que daros las gracias por estar y por dejarme estar. Trataré de ponerme al día porque, oh malditos muchoescribientes a la par que bienqueridos, os he echado de menos y necesito beber de vuestras palabras y asuntos. Y mientras tanto, me despido con una bella canción, en dos versiones, la segunda remezclada por los interesantes The Gift, para que tengáis donde escoger.  Os contaría la historia del Ex-Madredeus Rodrigo Leao y su fabulosa cantante invitada Adriana Calcahnotto, pero estoy tan cansado que el cuerpo me pide cama y sueño, asi que el que quiera, que lo investigue por su cuenta. El vídeo original no está insertable, pero se puede ver aquí.


viernes, enero 01, 2010

Premiero

Con eso del nuevo año, uno se hace propósitos de cambio, mejora, y todas estas cositas que suelen acabar en agua de borrachas (quiero decir, borrajas). Y como uno ya tiene una edad y un pasado, este año no me he hecho ningún propósito, aunque para cambios y mejoras siempre se está dispuesto. He estado dándole vueltas a cambiar, después de tres años en la blogosfera (aunque los dos primeros fueron bien poco significativos por la escasez de entradas), la plantilla, los colores, la imagen...en fin, darle un lavado de cara al blog. Pero no me decido por nada. El azul es mi color, siempre lo ha sido, y aunque sé que a algunos les resulta incómodo de leer con estos colores, francamente no me veo con otro traje. Se admiten sugerencias, aunque por el momento lo voy a dejar como está, oh nuevoañeros y diseñoaconsejantes lectores.



No pensaba escribir nada hoy, aunque me daba un poco de penita no estrenar el 2010. Pero la bolsa de las ideas sigue en paradero desconocido, y como no soy muy dado a contar mi día a día, no quería relatar la inesperada y agradabilísima cena de Nochevieja que pasé en compañía de mi querido polo  comiendo exquisiteces, ni el empacho consiguiente (como se suele decir en mi tierra, "me puse puo", y los excesos se pagan). Y después de dormir a pierna suelta muuuchas horas, esta mañana, con su poquito de resaca y mal cuerpo, me encuentro un regalo en forma de premio. Thiago me ha otorgado el "Mejor Post del 2009" por  Repentina Mente, algo que fue un simple ejercicio de improvisación, del que no estaba muy convencido y que para mi sorpresa y alegría fue de los más celebrados en lo que llevo blogueado. Y con toda sinceridad lo agradezco, porque si hay alguien que participa, visita y comenta docenas de blogs y ha visto y leido todo lo imaginable es él, así que el honor es mayúsculo. Muchas gracias (cari), de verdad. 

Pronto pondré mis listas de lo mejor en cine y música de 2009, que seguro que no os interesan pero a mí me hace ilusión, mira qué te digo. Os adelanto una de las canciones que estarán en esa lista, algo que descubrí hace menos de un mes y se coló como un tornado entre lo mejor. Es un tema perteneciente al último álbum de un rapero mítico, Grandmaster Flash, que lanzó "The Bridge" en primavera. No me interesa demasiado el rap, así que evidentemente no le presté atención. Pero el disco escondía esta joyaza en la que colaboran una tal Syndee (ni idea) y la sin par Natacha Atlas haciendo arabescos y gorgoritos varios. A ver qué os parece.