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domingo, septiembre 05, 2010

Memorias De Un Discodancer: "Galaxy 2000"

Desde que me retiré de la noche hace muchos, muchos años, como consecuencia de una relación bastante dañina (que ya ha aparecido camuflada más de una vez en alguna de mis historietas), nunca he sido capaz de recuperar el groove, como se suele decir. Es probable que no lo haya intentado lo suficiente, pero también es cierto que hay un algo de rechazo al ambiente nocturno (y me refiero a cualquier ambiente). Algún día hablaré de todo esto y os aburriré mogollón, pero me apetece (y tal). Esta introducción venía a cuento porque en los últimos (muchos) años ha habido varios intentos de retormar las salidas, las copas, las juergas...y bailar, oh, bailar, eso que era mi verdadera razón para salir. Porque siempre he pensado que si apetece hablar con los amigos, lo mejor es quedar para comer o tomar un café, en vez de estar berreando en un bar o disco con la música a todo trapo, digo yo. Esos sitios son para bailar.

En uno de esos intentos, una pequeña racha de salidas allá por el 2000 arrastrado por un amigo decidido a sacarme de mi encierro como fuera, recuerdo que, entre otros, este tema estuvo a punto de hacerme volver al hábito nocturno discodanzante. A punto. A puntísimo. Pero no lo consiguió. Era un remix de una vieja canción del grupo de funk War, famosísimos durante los 70 y parte de los 80, y hoy bastante olvidados por el gran público. Nunca me fascinaron, pero reconozco que tenían auténticos temazos, como este "Galaxy", original de 1977, con una línea de piano y unas percusiones afrolatinas irresistibles.

Y en el 2000, unos productores británicos, Plump Dj's le hicieron un remix más irresistible aún, porque en realidad era una puesta al día, respetando totalmente el orginal y añadiéndole una base breakbeat (que tiene su raiz en el funk) que era lo que estaba de moda esa temporada, y algunas paradas estratégicas por aquello del famoso "subidón".

Olvidaos por un rato de qué hacíais en el 2000, de si escuchábais pop o salsa o jotas, de si ya estábais en el mundo en el 77 o aún no érais ni un proyecto, de que si yo sé mucho y vosotros no sabéis nada....en fin, disfrutad de un tema tan bueno como este en un domingo como hoy. Bailadlo, bailadlo mucho, que no me imagino a nadie con los pies quietos con una cosa así. Seguro que hasta Prudence y Edna lo van a bailar como locas. Vamos allá.




 (Teodoro desgroovizado, ¿quién lo regroovizará?)

lunes, julio 26, 2010

Memorias de un Discodancer: Passion

El Sábado, en medio de una apasionante charla sobre la (sub)cultura trash, kinki, chochi y todo lo relacionado con ello, en una noche de cena y copas con Alforte y otro amigo, a la que Ut asistía con una mezcla de diversión y horror (a la noche no, a la charla...que es como hay que hacerlo, por otra parte), apareció el nombre mágico de Bobby Orlando, uno de los mejores productores de música dance de los 80. Pero me reservo otra entrada entera para él y su curiosa personalidad.  Ayer, mientras hacía limpieza casera, me puse a escuchar un cd de High Energy -hay quien limpia con copla, pues yo con discodancing-, y como no podía ser de otro modo, salieron varios hits compuestos, producidos o interpretados por este señor. Entre ellos, un favorito absoluto theodoriano de toda la vida, "Passion", de The Flirts.



¿No son ideales? Como pasa con las Sugababes, las Flirts eran un producto de casting. Bobby O lo hacía todo y ellas ponían las voces y los tipitos. Alguna se liaba a moñazos con las compañeras cansaba, se largaba, y entraba otra, hubo hasta 4 cambios en la formación, que nunca tuvo gran éxito de ventas pero fueron obligatorias en las pistas de baile de todo el mundo discodanzante desde 1982, año de este "Passion". Aquí dejo la gloriosa versión larga del tema para quien tenga tiempo y le haya gustado (y sabido a poco) la del vídeo.

A mí, 1982 me pilló aún bastante acarajotao joven, aunque ya empezaba a hacer mis pinitos en sesiones de tarde y tal. Creo que ya he contado eso. Y este tema me volvía absolutamente loco, con esos secuenciadores monótonos, los teclados espaciales y esas voces como "sin prisas". Y con el tiempo, inexplicablemente lo enterré en el baúl de la memoria. Hasta que en 2002, Felix Da Housecat editó su estupendo "Silver Screen", que utilizaba un sample del teclado de "Passion". 


La primera vez que lo escuché me encantó, pero ese teclado....me sonaba tanto. Y a base de machacar y machacar la melodía en esta pobre y desvencijada cabeza, dí con lo que era, feliz de recuperar a mis queridas Flirts después de ...buf, 20 años. Que veinte años no serán nada, pero hay que ver la de música que se ha podido escuchar en todo ese tiempo. Y desde aquel momento, vuelvo a escuchar a estas tías tremebundas deliciosas señoritas cada cierto tiempo, no vaya a ser que se me vuelvan a olvidar y las recupere dentro de otros 20 años, cuando esté más cascado que....que lo que estoy ya, ja ja.

martes, mayo 11, 2010

Se Acabó La Tormenta

Después de la paliza que se ha pegado el pobre estos días limpiando el blog de arriba a abajo y dejándolo como los chorros del oro (ya contaremos qué tal fue la limpieza en otro momento), mi querido Zío -la re-Portera oficial de la redacción, encantada de serlo- se merecía un premio. Además, ya me he dado cuenta de que os ha caido muy bien a todos. A él no se lo he contado porque temo que se le suba a la cabeza y me pida un aumento, que la cosa está muy mala y aunque bajo esa apariencia de lagarta deslenguada se esconda un corazón noble y entregado, como escritor la verdad es que deja un poco que desear. Así que le pedí que me asesorara para homenajear a la recién fallecida Lena Horne, una de las grandes voces de la música norteamericana del Siglo XX. Y me estuvo contando, tras impersonarla en un par de playbacks con toda la parafernalia y mucho arte, lo difícil que lo tuvo la pobre dama para abrirse paso en el show-business. Su condición de "negra clara" le impidió tener una presencia en el cine que no fueran números postizos (tan postizos que se cortaban para las exhibiciones en los cines del Sur, que el público podía molestarse al ver negros que no fueran sirvientes en la pantalla) insertados en musicales, o como protagonista en un par de películas destinadas al público de color. Aún así, participó en una veintena de producciones. Como cantante le fue bastante mejor, y todo su éxito lo utilizó para luchar por los derechos de su raza. Y desde luego, en su profesión abrió bastantes puertas. Murió el domingo a la edad de 92 años.

Su canción más famosa fue el bellísimo standard "Stormy Weather", que ya habían popularizado otras cantantes pero que Lena hizo suyo en 1943 en la película del mismo título.



Esta delicia de canción, como sucede con los standards, ha sido interpretada por...por todo el mundo.  Prácticamente cualquier orquesta o solista la ha interpretado, pero me dice Zío, convencido de que esto puede ser un serio candidato a PMMDM (*) que tiene debilidad por dos versiones, aparte de la de Lena.  Distinguido público, con ustedes una ajada, doliente e inigualable Judy Garland:


Y como Zío no puede vivir sin bailar (me pregunto a quién habrá salido, que en esta redacción somos todos una panda de sosos), me sugiere como broche final esta versión de Viola Wills (también fallecida hace ahora un año. Anda, que no recordáis quien es Viola...pinchad, pinchad aquí) en clave post-disco que tanto sonó en el tocadiscos de vuestro humilde narrador allá por el '82...



(Me dice Zío que le ha gustado el post, pero que le ha sabido a poco. Le digo que no hay que alargar mucho, que la mayoría leeis desde el trabajo y no podéis entreteneros con tanto texto y tanto vídeo. Me mira con esa cara de starlette devoradora de bombones que no da un palo al agua por la que Jayne Mansfield hubiera vendido su alma al diablo (ah, me dice Zío que la vendió) y se marcha entre airado y burlón. Yo me quedo rezando a Kubrick para que el Weather deje de ser Stormy, que ya estamos en plena primavera, leches. Y aprovecho para desearos un buen día, oh tormentosos y aclimatados lectores).

*: Post Más Marica Del Mundo

lunes, abril 12, 2010

Memorias De Un Discodancer: Disco Kicks

Hace unos 500 años, allá por 1983, Teodoro empezaba a asomarse tímidamente al mágico mundo de la pista de baile. Las discotecas con sesión de tarde ya se estilaban por aquel entonces, oh queridos y rítmicos lectores, y tímidamente vuestro humilde narrador se hizo un hueco en aquella vorágine de sonidos y desenfreno. Bueno, vale, desenfreno el justo, que los adolescentes de aquellos años eramos bastante pánfilos, aunque unos más que otros, y Teodoro el que más. El solo quería descoyuntarse sin descanso, y eso le creó una fama de rarito peculiar, de la que aún no ha conseguido desprenderse. Mientras toda la chavalería andaba en plena ebullición hormonal tratando de arrimar (pánfilamente) la cebolleta, él bailaba y bailaba como calzado con mágicas zapatillas rojas. 

De todo lo que sonaba aquella temporada, y que merecería un post de recuerdo bastante jugoso, hubo un tema que sonó hasta el hartazgo, originalmente publicado en el 82, y que era una versión de un clásico de 1967 popularizado por Frankie Valli y más tarde por Matt Monroe, y mucho más tarde por Pet Shop Boys, Lauryn Hill, Shirley Bassey y un interminable etcétera que incluye a Alaska y Raphael en terrorífico curioso dueto. Boys Town Gang eran los intérpretes de "Can't Take My Eyes Off You" (el vídeo con los dos bailarines tremebundos no tiene desperdicio), un grupo de estudio parido por un discjockey de San Francisco que se sacó de la manga un proyecto destinado a cubrir las necesidades discodanzantes de la comunidad gay, con temas de tan rabiosa actualidad como el cruising, los petardeos de Castro Street y la puesta al día de viejos clásicos soul. La música disco como tal había muerto, Village People habían perdido interés, y empezaba a despuntar un nuevo derivado más electrónico que llamaron High Energy, con unas cuantas joyas en su efímera vida (Evelyn Thomas, Miquel Brown, Hazell Dean, Marx & Spencer...). Y era muy gay, sí, mucho.

 ¿Gays, nosotros? ¡Anda yaaaaa....(bonita)!

Pero, si bien la canción de marras era ideal y funcionó a las mil maravillas, la verdadera joya estaba en su cara B. Un tema potente y lleno de fuerza que no pasó desapercibido y fue pinchado tanto o más que el single principal. Hasta lo usaba la querida Eva Nasarre para sus clases de Aerobic, que lo recuerdo yo... Se llamaba Disco Kicks y era como recordar que el Disco no había muerto del todo, con esa línea de piano tan Dan Hartman, las percusiones hipnóticas y las voces urgentes y "elevadoras". Recientemente me ha dado por recuperarla y cada vez que me suena en el mp3 tengo que hacer esfuerzos por no ponerme a... descoyuntarme. Es larga, muy larga, pero aquí la dejo para quien la quiera disfrutar. Seguro que más de uno de aquellas sesiones de tarde se perdió bailar este temazo por culpa del cebolletismo. Yo, desde luego, no. Tal vez estaba equivocado.


lunes, febrero 22, 2010

Memorias De Un Discodancer: "Was That All It Was"

(Ojo: queda prohibido el uso de las palabras ignorante y/o incult@ -y cualquier expresión similar- en los comentarios, so pena de dar 8 vueltas a la blogosfera a la pata coja. Quedáis advertidos)

El otro día, oh bienamados y extra-rítmicos lectores, estuve viendo  la hiper-elogiada "Precious", y la verdad es que me quedé un poco "psé", como la mayoría de los que conozco que la han visto. Me pareció poco más que un telefilm discreto, con interpretaciones notables y una historia muy dura pero que solo en un par de ocasiones me consiguió emocionar. Tal vez la culpa fuera del doblaje (ya he comentado otras veces que en este erial el cine en V.O. brilla por su ausencia, afortunados los que vivís en capitales cultas y concernidas con el arte), en especial el de la valoradísima Mo'Nique, que no era malo, pero era "español", y en una negra barriobajera americana, con la peculiar y musical manera de hablar que tienen, hacía que resultara bastante poco creible (no basta con anteponer "puto" a todos los sustantivos para que quede auténtico, más que nada porque en nuestro idioma queda forzadísimo eso de "donde estan las putas llaves de esta puta casa que tengo un puto dolor de cabeza que me van a saltar los putos ojos de las putas órbitas", me parece a mí).

Pero bueno, a lo que iba. A poco de empezar la película, hay una escena en la que sale una estupenda canción disco que no conocía de nada pero que me resultaba vagamente familiar. Por los créditos finales, no pude identificarla, así que al día siguiente me puse a investigar, y averigüé que era una tal Jean Carne, con un tema llamado "Was That All It Was", de 1979, con una línea de bajo soberbia. Si váis a ver el no-vídeo, atentos a las fotos de Miss Carne, sus sonrisas y sus modelazos imposibles.


Y de nuevo me sonaba la melodía, tanto que me la sabía enterita. Pero estaba convencido de no tener nada de esta muchacha (gran cantante de jazz con una etapa disco como estaba mandado en la época), y de pronto....Tachán!! Me acordé. Esa canción la había bailado docenas de veces en otra versión, de mi querida y casi olvidada Kym Mazelle, que ha hecho de todo y con todos (sus momentos de gloria fueron la deliciosa "Missing You", con Soul II Soul,  "Wait", con el cantante de Blow Monkeys, Dr. Robert, y una versión cien veces más marica que la original de "No More Tears" junto a otra grande, Jocelyn Brown). Otra con una sonrisa de aupa.



La producción suena tan a finales de los 80 que se ha quedado bastante desfasada, pero en su momento se convirtió en un llenapistas, en aquellas divertidas noches llenas del primer house y acid que tantas alegrías nos dieron a algunos (cualquier tiempo pasado fue bailón). Es una lástima que esta mujer nunca tuviera el gran hit que se merecía, pero la verdad es que durante toda una década o algo más, siempre estuvo presente en los clubs que pinchaban este tipo de música. Otro momento estelar fue su aparición en la banda sonora de "Romeo + Juliet" con el cover de "Young Hearts Run Free".

Y siguiendo con el tema de esta entrada, buceando he encontrado otras tres versiones de "Was That All It Was", dos de ellas por gente más bien desconocida editadas como carne puntual para la pista (Hannah Jones y Tafuri), y otra que en su momento también debí conocer pero tenía olvidada, a cargo de Full Flava, exquisito equipo de productores de soul británico que escogen con gran acierto diferentes vocalistas para sus álbumes, en los que gran parte de los temas son "puestas al día" de clásicos menores del soul y disco de los 70/80. Para este contaron con la inestimable participación de Carleen Anderson (cantante de Young Disciples y, en una etapa, de The Brand New Heavies) y su voz tan diferente, algo nasal y de gran fuerza. Yo adoro a esta mujer.


Y lo mejor de todo es que la cantante del tema original, Jean Carn, se cambió el apellido a "Carne", porque un numerólogo le aconsejó que lo hiciera, que le traería mucha suerte. Y desde luego que lo hizo, su canción ha quedado como un tema de culto versionado cada dos por tres, aparece en una de las películas más comentadas del año, y encima ha sido la protagonista de una entrada en este desprestigioso blog. Así que ya sabéis, queridos y futuroconcernidos lectores, haced caso a los numerólogos, que saben mucho.

Y bailad, que como ya he dicho otras veces, todos lleváis un discodancer dentro aunque no lo sepáis.

lunes, octubre 05, 2009

Memorias de un Discodancer: The Hills Of Katmandu

Como ya conté en la primera entrada de estas memorias, en 1980 por fín pude cumplir mi sueño travoltesco de hacer piruetas en una pista de baile. Era un devorador de toda la música que me encontraba y siempre estaba pendiente de lo que saliera en la radio, llenando cassettes con lo que iba grabando, y entre lo que había, como es normal por la época, mucha música disco. Trataba de comprar (bueno, de que me regalaran, claro) bastante entre singles y recopilatorios, pero hubo un tema que no pude conseguir. Lo tenía en una cinta, grabado entre muchas otras cosas, y nunca pude averiguar cómo se llamaba, eran unos 5 minutos de desenfreno que me volvían loco y escuchaba sin parar. Con el tiempo, como suele pasar, la cinta se perdió y ese tema que tanto me gustaba pasó al olvido, junto con un montón de sueños infantiles enterrados bajo un desajuste hormonal propio de la edad que me hizo apartarme de la música de baile y abrazar estilos más serios (¿un mocoso de 13 años adorando a Ravel y Debussy? Sí, lo juro). Creo que los primeros pelos en el bigote tuvieron la culpa. No de que de pronto solo quisiera escuchar clásica, que eso lo he mantenido aunque combinado con todo lo demás, sino de que me apartara tan visceralmente de la música del momento. Desgraciado de mí, dejé pasar los inicios de todos los grupos a los que luego veneraría. Pero esa es otra historia, y será contada en otra ocasión, o no.

El caso es que no había vuelto a escuchar ni recordar ese tema sin título que tanto me gustaba hasta que de pronto hace unos meses lo pusieron en una emisora disco de Internet. No me lo podía creer. Casi 30 años sin escucharlo, y ahí estaba. "The Hills Of Katmandu", de Tantra. Investigando en la red descubro que eran unos italianos que grabaron dos álbumes y se han convertido en un grupo de culto en su estilo, continuamente rescatados por dj's retro, nunca editados en cd y bastante cotizados en las webs de coleccionismo.

La pieza en cuestión dura nada menos que 16 minutos, es toda una suite epica de electro-disco, cercano a lo que luego se llamó Hi-Energy, y que suena hoy tan moderna como en su día. Secuenciadores muy a lo Moroder, percusiones potentes, guitarra y bajo hipnóticos, voces susurrantes, un cambio a la mitad que transforma el tema en algo luminoso (el tramo más propiamente disco, como para una coreografía de Valerio Lazarov) para en el último tramo, retomar el trance de la primera parte. He encontrado un vídeo editado a 9 minutos hecho con un montaje de escenas de la psicotrópica "Altered States", de mi querido Ken Russell. Si a alguien tiene 16 minutos y ganas de escuchar la maravillosa suite completa, la tiene aquí.



Que discodancen ustedes mucho, oh queridos y lunísticos lectores.

sábado, septiembre 05, 2009

Llamándote (Igual Que Siempre)

LAS AUTORIDADES BLOGOSFÉRICAS ADVIERTEN: Este post contiene música de baile cercana en momentos al chunda-chunda. Abstenerse alérgicos.

Leía hace unos minutos un post en el que se mencionaba una canción que fue un "One Hit Wonder", un clásico instantáneo, un modelo a seguir....la repera, vaya. El tema en cuestión era "Calling You", popularizado por Jevetta Steele para aquel éxito cinematográfico de inmensa minoría que fue "Bagdad Cafe", película de 1987 que me gustó tanto en su momento que no me atrevo a revisar porque no estoy del todo seguro de que el tiempo haya sido clemente con ella. Desde entonces se han hecho multitud de versiones (la más reciente por Ainhoa Arteta en su para mi gusto lamentable "disco de pop"). Las más conocidas fueron las de una avispada Ana Belén, que la publicó el mismo año que la original ("Casi a ras de suelo" se la titularon), Paul Young en 1990, George Michael en 1993, Celine Dion (ella no podía "de faltar") en 1994, Natalie Cole en 2002 y Barbra Streisand en 2003, pero hay muchas más (Jeff Buckley, Holly Cole, James Last... y todas las orquestas que se os ocurran). El caso es que practicamente todas son calcos del original, es un tema tan minimalista que supongo que se presta a pocas variaciones.


Pero , oh queridos y cafeteros lectores, a vuestro humilde narrador siempre le gusta apartarse de lo fácil, y hay una versión a cargo del proyecto A:xus (o Abacus, por problemas legales) que es un primor. Tal vez ahora suena demasiado "chill-house", ese estilo tan quemado en recopilatorios de niñas monas dibujadas en portada y antros de moda macarra-chic. Pero en su momento era algo novedoso, y descubrir el álbum "Soundtrack For Life" en 2000 fue una delicia.



En ese álbum se incluía otra versión muy libre de otro tema clásico entre los clásicos, popularizado por Nat King Cole (hasta nuestro resucitado Rick Astley lo hizo suyo), "When I Fall In Love". Lástima que el audio no sea muy bueno, pero es tan requetepreciosa que aunque no está insertable, os recomiendo encarecidamente que la escuchéis aquí.

Y, ¿quién canta esta versión con esa voz tan linda? Pues una chica conocida como Esthero, que publicó "Breath From Another" en 1998 con pocas ventas pero muy buenas críticas. Después colaboró con multitud de artistas (tenía una especial querencia por los raperos más macarras, cosa extraña porque su estilo y voz son diametralmente opuestos) y colocó temas en bastantes películas y series de Tv. Y casi 10 años después publico "Wicked Lil Girrls", algo menos interesante. Pero a lo que vamos, de su primer disco fue esta joyita llamada "That Girl". La tuve puesta hace tiempo en los vídeos de "Divine Inspiration", no sé si alguien le prestó atención...



Y una de las mejores colaboraciones de Esthero fue con el productor Ian Pooley, en el tema de nombre tan gaixamplero, "Balmes".



Ian Pooley había trabajado produciendo y remezclando a infinidad de grupos, entre ellos los estilosos Deee-Lite, que son lo más y que algún día tendrán un post propio, pero no será en este blog. El hipermoderno japonés del trio era el sin par Towa Tei, que tras separarse de ellos inició una interesante carrera en solitario. En mi ¿celebrado? post "This Time La Luna" contaba como me vino una idea, LA IDEA, gracias a la inspiradora ayuda del "German Bold Italic" de Towa, que contaba con la presencia de una Kylie Minogue en horas bajas (de ventas, que no de inspiración, tal vez estaba en su mejor momento musical). Curiosamente nadie hizo referencia a la canción, lógico, LA IDEA se llevó todo el protagonismo. Y dio resultado, puedo jurarlo. Dio muy buen resultado.



Y nada más por hoy, que esto es un empezar y no parar. Espero que hayáis disfrutado los temas o los vídeos o todo a la vez, tanto si los conocíais como si no. Recordad, "Groove is in the heart"!!

(Este post, evidentemente querido Breckinridge, es un guiño/dedicatoria en toda regla, por si aún te dura ese cabreo con el que volviste de tu viaje, y por si no, pues también. Con suerte ahora tendrás una sonrisaza. Iba a ser un comentario en tu post, pero Teodoro se lía y se lía y mira lo que acaba saliendo)

martes, julio 07, 2009

Memorias de un DiscoDancer: "Stop Babe Stop"

Ya he contado alguna vez cómo vuestro querido humilde narrador en su tierna infancia tenía como mayor ilusión ir a una discoteca. Donna Summer era Dios, y John Travolta su profeta. No pude ver en su momento "Saturday Night Fever" porque era "para mayores", pero cada vez que por televisión ponían las secuencias de los bailes los ojos me hacían chiribitas ("se me alegraban las pajarillas", una expresión muy de aquellos tiempos). "Thank God It's Friday" sí pude verla: dos veces arrastré a mi pobre abuela al cine, menudo era yo, y ella horrorizada de ver cómo esa gente se meneaba de ese modo tan loco y obsceno ("eso no es bailar ni es nada") pero sacrificada y contenta por ver a su nieto tan ilusionado. El día que me regalaron el disco de la banda sonora fue lo más parecido a un orgasmo (eso lo he averiguado con el tiempo, en aquel momento supongo que lo definí como "una explosión incomparable de felicidad". Qué cursi era). Pero como es lógico no me estaba permitido el acceso al templo, o sea, a la discoteca. Así que yo pasaba horas en mi cuarto poniendo discos y bailando como un poseso.

En el verano de 1980, con casi 12 años (los niños siempre tienen el año siguiente al real), descubrí que un hotel cercano a donde veraneaba (Torremolinos, para más señas) tenía una discoteca que los domingos empezaba temprano y se podía ir camuflado entre los clientes. El paraiso al alcance de la mano. Ese año eramos 5 primos veraneando en la misma zona y por suerte todos llevábamos un discodancer dentro, así que allá que fuimos y repetimos cada domingo de ese verano. Sunday Evening Fever. No podíamos quedarnos hasta tarde, pero puedo asegurar que las dos o tres horas que estaba allí, no salía de la pista. La felicidad. Adelantándome a la gran Elizabeth Berkley, yo pensaba "Lo mío es el baile". Lipps Inc, Massara, SugarHill Gang, Two Man Sound (ese era el momento despendole, las extranjeras mayores saltando medio borrachas homenajeando inintencionadamente a Ponchielli), y por supuesto, Dios.

Y siempre empezaban con la misma canción: Red de San Luis, "Stop, Babe, Stop". Un cuarteto disco-castizo extremadamente hortera que tuvo un par de discos, un par de momentos de gloria ("Samba Lady", todo un hit), y del que formaba parte el que tiempo después fue Chema, el kioskero de "Barrio Sésamo", fallecido no hace mucho. Esta canción es delirante, dejo la letra porque es un monumento al absurdo ("no hay enrollation conmigo/the provocation with migo" es de lo mejor que se ha cantado en este país) seguramente os parecerá un horror, pero me encantaba entonces y me sigue gustando. Claro, también es que la asocio al momento mágico, ese encenderse las luces de la pista y todos a bailar felices, libres, como pensabamos que vivían los mayores. Qué equivocados estábamos, pero cuánto nos divertíamos.



RED DE SAN LUIS
"STOP BABE STOP"


Para el carro cheli
porque hay barro cheli
uh...
stop babe stop

ojo al parche cheli
que es de plastic cheli
uh...
stop babe stop

no te creas siempre conforme
que otra gente marcha mejor
no seas comecocos que asi vas cargao
por lo menos a mi lao, a mi lao

hey colega cheli
que me alegas cheli
uh...
stop babe stop

no seas plasta cheli
que ties caspa cheli
uh...
stop babe stop

stop babe stop
no hay enrrollation conmigo
stop babe stop
es demasie
stop babe stop
the provocation with migo
stop babe stop x 3

pasa titi! pasa
stop babe stop