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lunes, diciembre 06, 2010

Teodoro Presenta: Acervo Inoxidable, Vol. 4: Un Mojón

Tenía algo abandonada esta sección, queridos y deslenguados lectores. Y son cientos y cientos las cartas que se han recibido en la redacción pidiendo una nueva entrega que os ilustre y os adentre en las peculiaridades de nuestro habla. Y como nada me hace más feliz que haceros felices a los que me hacéis feliz con vuestro deseo (de aprender), pues vamos al turrón, y mira qué bien traida esta frase para las fechas tan entrañables que se acercan, con sus luces (¿he dicho ya que Málaga parece Las Vegas?), sus borracheras cenas de empresa, sus zambombas y sus matasuegras...

La expresión "un mojón" no estoy muy seguro de que sea exclusiva de esta zona, pero, por si alguien no la usa o no la conoce, tiene una explicación muy simple:

mojón1.
(Del lat. hisp. *mutŭlo, -ōnis, de mutŭlus).
1. m. Señal permanente que se pone para fijar los linderos de heredades, términos y fronteras.
2. m. Señal que se coloca en despoblado para que sirva de guía.
3. m. Chito o tanga en que se pone el dinero, y al que se tira jugando.
4. m. Porción compacta de excremento humano que se expele de una vez.
5. m. p. us. montón.


Quedémonos con la cuarta acepción, y ya os podéis imaginar de qué se trata el asunto. Cuando algo no te gusta, te parece malo, pesado o aburrido, diremos que nos encontramos ante "un mojón", que se puede adornar con toda la palabreria que se desee en cuanto a comparaciones, proporciones, etc. Así, diríase que este desprestigioso blog es un mojón del tamaño de Wisconsin (o Villarrefajos, si prefieren ustedes hacer patria). Un añadido muy bonito es el adjetivo "garrapiñado", que como sabréis es como quedan las almendras bañadas en caramelo que forman pegotones y protuberancias. Creo que os podréis figurar qué aspecto debe tener un mojón garrapiñado. Discúlpenme aquellos que se hallan en pleno desayuno o similar por la escatología intrínseca. 

El otro día fui a ver "Chloe", de uno de mis directores favoritos, el armenio-canadiense Atom Egoyan, creador de algunas de las mejores películas de estas dos últimas décadas (The Adjuster, Exotica, El Dulce Porvenir, El Viaje de Felicia, Ararat...).


Buen reparto, dirección como siempre envolvente y turbadora, fotografía fabulosa, banda sonora excelente... y un guión pésimo. Pero pésimo. Es un remake de "Nathalie X", película francesa bastante reciente que no pude ver en su momento, y se nota que es un encargo. Se salva algo la primera mitad, la presentación de los personajes y el pie del argumento, con el tono de dilema moral algo retorcido tan propio de Egoyan. Pero a medida que transcurre la historia se va transformando en un thriller lleno de lugares comunes, y de los malos.

Hablando con mi amigo Cuchifriti, le dije, todo yo poético y retórico, que me hallaba presa del mayor desconsuelo por ver cómo un excelente director había guardado el alma en algún cofre oculto en su trastero, y que temía que no la volviera a encontrar en su próximo proyecto, que le concedería el beneficio de la duda, que casi todos los genios tienen algún tropiezo, que blah blah blah, y cuando me harté de la retórica, no tuve más remedio que decir: Es que "Chloe" es un mojón. Un mojón garrapiñao.

Hasta el próximo acervo, amiguitos. Os dejo con la dulce actriz y directora Sarah Polley cantando el tema principal de la que es sin duda la mejor película de Atom Egoyan, "El dulce porvenir".

(Se advierte a los lectores que ningún mojón ha sufrido daño alguno en la redacción de este post)

viernes, septiembre 17, 2010

Teodoro Presenta: Acervo Inoxidable, Vol. 3: Fuera (o Fuese)


A ver, queridos y acervayánicos lectores, esta entrada va a ser algo más difícil de explicar, porque uno no es filólogo, lingüista (en todo caso, lenguaraz) ni gramatista (ni siquiera gresmeralda, por mucho que reluzca a ratos. Pocos ratos). Pero ya que se han recibido cientos y cientos de cartas en la redacción de este desprestigioso blog pidiendo nuevas entregas sobre las peculiaridades del habla nuestra tan peculiar, me voy a lanzar en plancha a la piscina (esto es lo que viene siendo una metáfora) y exponer un caso que según parece comparten algunos paises de habla hispana, y que consiste en utilizar "fuera/fuese" en lugar de "hubiera/hubiese" en esa forma verbal de tan bello nombre, Pluscuamperfecto de Subjuntivo, que suena a noble decadente o algo con mucho glamour. Es maravilloso, porque además admite unas cuantas variaciones de lo más rebuscadas. Tomemos una frase sencilla y cotidiana como la vida misma: "Ay, cariño, si me hubieras dicho que ibas a volver más temprano hoy, no me hubieras pillado en la cama, es que tenia un poco de fiebre, ya ves cómo sudo. ¿Ese ruido? Nada, será la madera del armario, que cruje...".

Hay varias formas de decirlo malagueñamente:

a) La común: "Si me fuera(s) dicho que ibas a volver más temprano, no me fuera(s) pillado en la cama". La "s" puede usarse o no, dependiendo del grado de finezza del hablante.

b) Un poco más fina: "Si me fueses dicho blahblahblah, no me fueses pillado en la cama". Aquí, como comprenderéis, hay que usar la "s"

c) La más rebuscada: "Me fuera dicho que ibas a volver mas temprano, me lo fuera dicho y no me fuera pillao en la cama". Aquí ya no hay eses que valgan, y la reiteración es un elemento a considerar como refuerzo. Lo sé, es complicada, pero con un poco de práctica os prometo que os haréis con ella, oh atentos y  verboinquietos lectores. Y si encima lo rematáis con un (ha)"berlo dicho", quedaréis como auténticos lugareños. ¿Os parece difícil? Pues se siente, no berlo preguntado :-P

Y finalizaremos con un hermoso y encantador caso real, extraido de la "Antología del Disparate", obra magna de Luis Díez Jiménez, catedrático malacitano que se dedicó durante años a recopilar errores de los exámenes de sus alumnos, meteduras de pata y/o burradas que van de lo ingenuo (Los Rayos Catódicos eran Isabel y Fernando) a lo delirante (Clasificación de los Mamíferos: El león y las personas). En una pregunta sobre la Reconquista, la famosa frase "Llora como mujer lo que no supiste defender como hombre", que cuenta la leyenda que dijo Sultana Aixa a su hijo Boabdil al perder Granada, quedó tal que así....

"Si fueras luchado, fueras ganado....ahora llora y te aguantas"

Maravilloso, ¿verdad?

viernes, septiembre 03, 2010

Teodoro Presenta: Acervo Inoxidable. Vol. 2: Ponerse Púo

Vamos con una nueva entrega, oh queridos y proandaluces lectores, que ampliará vuestros siempre incansables conocimientos sobre las peculiaridades del habla de aquesta tierra llena de arte y poderío, de gracia y salero, de tronío y sentimiento. Ole. Entre otras cosas, nunca se os ocurra decir "Olé" a menos que estéis en el tendido jaleando a esos torturadores y/o asesinos de animales que a todos nos representan porque para eso es una Fiesta Nacional, no faltaba más, que aquí las fiestas como todo el mundo sabe, si no es con sangre animal no son fiestas ni ná. Bueno, si queréis acentuar en la "e" sois tan libres como el viento, pero no me negaréis que suena más cuco acentuándolo en la "o". Y alargándola un poco (la "o"). Oooole. Musho mehó.

La de hoy es una expresión que según mis redactores, aunque se usa muchísimo en esta Málaga tan llena de arte y poderío....etc,  viene de Cádiz, mayormente. No es que mis redactores sean unos andaluzólogos de pro, es que los puse a hacer una investigación exhaustiva con la promesa de un premio estupendo para el finde. No les he dicho cual, ni os lo diré a vosotros, que os chiváis, pero el caso es que se han esforzado en encontrar el origen de la expresión "Ponerse Púo" (o Púa, queridos miembros y queridas miembras), que significa "atiborrarse de comida o bebida", aunque no han dado con su origen (se cree que puede venir de "pudio" -podrido-). Ponerse púo. ¿No os parece un primor? Podríamos añadir un nuevo elemento puíble, porque no me negaréis que uno también se puede poner púo de blogs, cuando a todos les (nos) da por actualizar al mismo tiempo o desconectamos por vacaciones, averías o cualquier otro problema, crisis blogueras incluidas. Aunque sea por un par de días, a la vuelta el atracón está asegurado, pero con satisfacción, que el puismo es placentero, no jartible.

La Señora Mayor (denominación genérica) es un personaje fascinante, entre otros muchos motivos, por la voracidad que muestra y lo mal que la disimula. ¿Cuántas veces no hemos oido aquello de "no, si yo apenas como" (ya, ya), "como menos que un pajarito" (un pterodáctilo, tal vez?), "un poquito de pan, para empujar" (y se agencian media barra)...? Las más finas forman hasta "Comandos Canapé", pero esa es otra historia. Cuando veáis una familia con abuela incluida en la playa, de camping o en algún chino (o en ese horror de nuestro tiempo llamado "buffet libre"), comprobaréis cómo los miembros intermedios (padre, madre, tíos) hablan, ríen, discuten y comen. Los pequeños se quejan, juegan con alguna miniconsola, lloran o berrean, y a veces comen. La abuela, mientras, en silencio, come, come y come. Vamos, que se Pone Púa ("No, si yo no tengo hambre...").

Hace unos días, me encontré a esta deliciosa pareja (por supuesto son novias desde hace años, "amigas", dicen en su entorno familiar y vecinal) y no pude evitar olisquear un rato a ver qué hacían.


(Me encanta el "pataje" de Amiga Rosa)

Eran las 10 de la mañana y las encantadoras señoras iban de restaurante en restaurante buscando suculencias para el almuerzo. Tan temprano, y ya pensando en ...Ponerse Púas.

(Qué grande Natalie Merchant. Hasta para ponerse púa)

viernes, agosto 13, 2010

Teodoro Presenta: Acervo Inoxidable. Vol.1: ¡Qué Fatiga!

Son cientos y cientos las cartas que han llegado a la redacción pidiendo porfavó-porfavó que me dejara ya de dramas y chorras, que es verano y lo que apetece es algo ligero y fresco como un gazpacho, aunque no hace falta que sea tan diurético, que no queremos liarla. Así pues, vamos a inaugurar una nueva sección (y van...) en este desprestigioso blog, destinada a explicaros, oh queridos y ávidos de conocimiento lectores, palabras, dichos, expresiones y petardismos varios de nuestra tierra. Cuando digo "nuestra", me refiero a Málaga, terruño de origen y amorodio del equipo del blog (y algunos lectores locales, a los que saludo con afecto y blah blah blah). Empezamos esta apasionante andaDura con una expresión que vuestro humilde narrador usa muy a menudo, y posiblemente no sea entendida por todos: ¡Qué fatiga! 

 Según la RAE:

        fatiga.

(De fatigar).

1. f. Agitación duradera, cansancio, trabajo intenso y prolongado.

2. f. Molestia ocasionada por un esfuerzo más o menos prolongado o por otras causas y que se manifiesta en la respiración frecuente o difícil.

3. f. Ansia de vomitar. U. m. en pl.

4. f. Molestia, penalidad, sufrimiento. U. m. en p
l.
5. f. Mec. Pérdida de la resistencia mecánica de un material, al ser sometido largamente a esfuerzos repetidos.

Todos conocéis su significado, no faltaba más. Pero aquí en esta ciudad (creo que en otras partes de  Andalucía también, pero no en todas), se utiliza muy especialmente como vergüenza o corte.  Un recurso habitual de las madres para espabilar a los hijos vergonzosos es hacer uso del doble sentido con "ganas de vomitar" Recuerdo un entrañable día en casa de mi amiga Vitoti (versión malaguita de Victoria), ella dijo que cantar de solista en la parroquia "le daba fatiga", y saltó su tremebunda madre de no se sabe dónde, y le dijo "positienefatigatemetelohdeo". Traducción: "pues si tienes fatiga, te metes los dedos" Que se dejara de tonterías de cortes y timideces, vaya. Y cualquiera le llevaba la contraria a la madre de Vitoti, vamos hombre, la niña cantó sin rechistar.


Otra variante muy usada es "la fatiguita". Puede ser lo mismo, aunque suena más coleguichi, o referirse a una sensación como más de mal rollo. El contexto es lo que nos da el sentido.



Pero como vuestro narrador no quiere dejar flecos sueltos, vamos a poner un ejemplo de fatiga para que a nadie le quede ninguna duda. Este mediodía volvía yo a casa  escuchando músicas serias, cansado, acalorado, preguntándome sobre el sentido de la vida y dispuesto a prepararme un pescado a la plancha con champiñones y judías verdes (puede parecer que esto no viene al caso. Y así es), cuando al salir del ascensor y meter la llave en la cerradura, el señor que vive en mi mp4 decidió gastarme una jugarreta y colocarme el "This Time I Know It's For Real" de Donna Summer. Eso no se hace. Uno no es de piedra, y nada más traspasar el umbral me puse a bailar  como una loca con mucha energía. Pero mucha. Y allá que estoy, en pleno ataque de marikitud euforia tonymaneresca, desabotonándome la camisa para no empaparla, y a la que me doy la vuelta, ya con todas las mollejas carnes al viento, me encuentro con dos vecinos (un él y una ella) del edificio de enfrente mirando alucinatoriamente ojipláticos. Hago como que no me he percatado y huyo disimuladamente y sin dejar de bailar (ya puestos...) al dormitorio pensando que cuando pase media hora me asomaré a cerrar las cortinas. Antes no. Si, queridos y miravecinísticos lectores, en esos momentos uno piensa...¡QUÉ FATIGA! 


(Ella tuvo la culpa. Atentos a los modelitos. Qué fatiga dan, también)


(Ella está enamorá. Digo, lo bien...)