Sí, soy azul. Es por eso que a veces me reconozco en el cielo y me desvanezco en el mar, es por eso que mis manos son frías y mi corazón maldice el refranero esperando el calor que nunca llega. Es tal vez por eso que me encuentro en canciones o en historias de otros, quizá porque mi casa es azul y no ofrece más cobijo que la intemperie, acaso porque las historias vividas no tienen el rojo de las pasiones soñadas. Y seguramente porque me reconforta mimetizarme en este fondo en el que juego a ir diluyéndome entre palabras que juegan a devorarme. Y el juego siempre acaba en tablas que acaban en lamento que acaba en volver a ser una mancha azul serpenteando por los colores ajenos y esquivando lo tentador de tu sangre empeñada en hacer un violeta con un azul impostado.
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jueves, octubre 28, 2010
domingo, septiembre 12, 2010
A Theo Under The Influence
Podría echarle la culpa a Dexter Gordon, podría culpar al delicioso vino blanco de Rioja, pero no. Es cierto, querido y domenicorelajados lectores, que ambos están presentes en este momento, pero aquí no hay culpas. Hay dedos que tecleatrapan un instante que debería ser una siesta pero requiere ser plasmado, negro sobre blanco, como testimonio de un proceso, pero antes, unos (útiles) consejos publicitarios:
Las autoridades blogosféricas advierten: este post puede resultar largo, arduo, pesado y abstruso.
Resulta que, en este domingo septembrerino de calor menguante, andaba yo haciendo, una vez más, limpieza y reordenamiento, esta vez con los libros, que andaban un poco descolocados y requerían una alineación al uso. Carson McCullers estaba harta de no entenderse con John Steinbeck a pesar de ser compañeros de lengua y casi generación, Dorothy Parker se cachondeaba de Blasco Ibañez y Juan Marsé se escandalizaba de tener cerca a Stephen King (aunque fuera un Guilty Pleasure, o tal vez precisamente por eso). Pensé que ya era momento de recolocarlos a todos, mientras me cantaban Psychedelic Furs o Esclarecidos. Tenía descongelándose un par de filetes de pescado para prepararlos a la plancha (no, no estoy a dieta, aunque cuando me miro al espejo me vea vieja, calva y gorda mejorable) con algo de verdura. Se conoce que en algún momento me puse a pensar en todos los males del Universo y quise hacer una ensalada de judias verdes con patatas, cebolla y atún (que no sé en vuestros terruños pero aquí se conoce como "Ensalada de Verano"), y servirme una copa de blanco, saboreada con calma mientras cambiaba la planchación del pescado por un poco de aceite con guindillas, ajo y laurel, seguido de cebolla, pimiento rojo y verde, mucho perejil, champiñón y Jerez, con el pescado cociéndo a fuego medio entre tal vergel. Lo que pretendía ser una comida ligera se transformó en un ágape pantagruélico mientras me hacía un esquema mental del Dolor. Ayer hizo 9 años de una tragedia neoyorquinomundial, y nuestro querido Adrianos aprovechaba para recordar a las víctimas del salvapatrismo bombatómico. Y yo rellenaba la copa de blanco repasando la nevera, donde nunca tengo mayonesa ni tomate frito preparados, porque no hay nada como los caseros. Ketchup sí, porque ayuda a hacer una salsa rosa de chuparse los dedos. Cuando el plato estuvo acabado, cambié a Lliso por Dexter Gordon, con su álbum Go que es uno de los grandes momentos del jazz, y ya sé que hay mucha gente aquí que no conoce o aprecia el jazz, pero para eso este es mi blog, o blug, como podría llamarlo Thiago , porque poco aporta al orden mundial -mi blug, no Thiago-, aunque a mí me hace pasar ratos fabulosos, compartir cosas de todos grados, y aprender de vuestras opiniones y puntos de vista. Esta entrada podría ser un agradecimiento por la semana tan buena que hemos compartido, recuperando una entrada que estaba en el olvido y que generó un reguero de comentarios que vale su peso en....¿en qué? No me gusta el oro, no me interesan las piedras preciosas, el lujo se lo dejo a otros. Tengo que inventar un valor exclusivo para este blug...mientras tanto, el pescado salió delicioso (picante, puedo jurarlo), el vino blanco fue ventilado por completo, la cabeza me pesa y es hora de dormir este bienestar, soñar que este delirio no ha sido escrito y volver a la noche con alguna chorradica nueva que contar, pensando en cómo el pozo siempre parece seco pero inexplicablemente aún es capaz de producir, de manera efímera pero igualmente válida, caudales mayores o menores de ideas letratecleadas.
miércoles, agosto 25, 2010
Diván El Terrible (¿Primera Parte?)
(Teodoro planteándose el sentido de la vida. O tal vez haciendo maroming)
(Interior. Día. Consulta del desprestigioso Dr. Oteo, vieja gloria del psicoanálisis venida a menos. Entra Teodoro en la habitación y se encuentra al doctor realizando un complicado y a la vez sencillo arreglo floral)
- Teodoro: Oh, disculpe, no pensaba que estaría ocupado. Tenía cita a esta hora, a menos que me haya equivocado...
- Dr. Oteo: Ay, Teodoro, Teodoro, siempre tan inseguro. Sabe perfectamente que la hora es la correcta.
- Teodoro: Pero..., no le quiero interrumpir. Si quiere acabar con...con eso, le puedo esperar fuera.
- Dr. Oteo: Eso, como Ud. lo llama, es Ikebana (Teodoro piensa inmediatamente en Zío haciendo alguna tontada de las suyas tipo "Ikebana desí lah envidiosssssaaaaaa...??" y se sonríe). ¿Le hace gracia? Sepa que tal vez a Ud. le ayudaría a ejercitar su concentración y la comunión y respeto con el entorno.
- Teodoro: No sé cómo colocando un par de ramajos me va a ayudar a todo eso. Si este numerito era para ayudarle a crear ambiente, ya puede dejarlo e ir al grano.
- Dr. Oteo: Vaaaaya, cómo viene hoy (se limpia las manos y se sienta, mientras Teodoro se recuesta en el diván). Ya me dirá qué le ha pasado en el viaje para que vuelva tan a la defensiva. Y no le acepto un "no sé" por respuesta, que ya nos conocemos.
- Teodoro: Tiene razón, ya no me sirve andarme por las ramas. Verá, la noche del Domingo salí a bailar.
- Dr. Oteo: Pero eso es una buena noticia, supongo. Ud. Siempre se queja de lo que lo echa en falta.
- Teodoro: Sí, por esa parte estuvo bien, aunque la primera parte de la noche fue algo peor. Se confirmó mi terrible teoría.
- Dr. Oteo (que sabe perfectamente a lo que se refiere): ¿Su....teoría?
- Teodoro: Sí. Cuando eres un tío normal, se te pegan los tíos normales. Si eres Teodoro, se te pegan los frikis.
- Dr. Oteo (tratando de contener la risa): A ver, explíquese.
-Teodoro: Cuando llegué a The George había un Drag Show que no acababa nunca. Cuatro elementas alternándose haciendo playbacks casposos mientras la gente se lo pasaba bomba.
- Dr. Oteo: ¿Y qué le impedía a Ud. pasarlo igual de bomba? ¿Por qué se resiste tanto a integrarse?
- Teodoro: Bueno, lo intenté, pero a la cuarta canción estaba harto. Tanto tópico, tanta Liza y Judy y Gaga y la madre que las parió a todas...en fin, me salí a la terraza de fumadores a descansar un rato. Y justo en ese momento empieza una Drag a hacer el "Total Eclipse Of The Heart" de Bonnie Tyler. Estoy apoyado en una pared, todo yo indolente y aparece revoloteando a mi alrededor un cándido jovenzuelo, que era como filipina (o algo), hablando animadaMente por su móvil. Me pide fuego, se lo doy, me sujeta la mano y me dice un "zenkiuuuuuuu" bastante empalagoso mientras me la acaricia. La mano. Y Bonnie sonando de fondo desgañitá perdida. Y se me queda casi pegado de espaldas a mí...sin parar de hablar animadísimo por el móvil.
- Dr. Oteo: Y claro, Ud. empezó con sus dudas y sus barreras.
- Teodoro: Bueno, me intrigó bastante. De todos modos no me atraen las filipinas (o algo) ni los jovenzuelos trescientos años menores que yo. Pero no niego que estaba inquieto.
- Dr. Oteo: ¿Y no se le ha ocurrido pensar que todo es por Bonnie Tyler? ha dicho Ud. tantas veces que quiere ser ella que tal vez en ese momento se sentía inconscienteMente transmutado. Y la filipina captó su aura porque seguraMente sería fan(s).
- Teodoro: Deje ya de burlarse. Vaya psicoanalista que me he buscado.
- Dr. Oteo: Es para distender, Teodoro. No se altere tanto. Tal vez por ser más joven estaba "ofreciéndose", esperando a que Ud. fuera el que diera el paso. Pero si no le interesaba, ¿por qué se preocupa tanto?
- Teodoro: Si, no me interesaba y además me estaba agobiando, tan pegado a mí pero sin parar de parlotear por teléfono. Así que volví dentro y apareció el primo irlandés de Gerard Depardieu.
- Dr. Oteo: Pero, ¿Depardieu época "Novecento" o Depardieu época "Chanson d'amour"?
- Teodoro: La segunda, la segunda (Oteo deja escapar un gruñido de desagrado. Teo no sabía que a Oteo también le gustaran...las películas). Se me echó encima hablando en swahili y me tocó el culo. Le eché una mirada vitriólica y se retiró con fastidio, pero no dejaba de lanzarme ojitos y sonrisas. Me cambié de sitio horrorizado y después aparecieron el frikitrébol y la amiga borracha del heterocurioso.
- Dr. Oteo: Creo que le voy a tener que dar cita para mañana, veo que le queda noche por contar y se ha acabado el tiempo. Además, recuerde que me tiene que hablar de ese amigo suyo bloguero que tiene una crisis o algo parecido. ¿Cree Ud. que está bien?
- Teodoro: Oh sí, está muy, pero que muy bien. Recientemente publicó una fot...Ah, que no se refiere a eso... bueno, lo que no sé es si se encuentra bien, creo que es un simple arrebato como el que casi todos tenemos. Es que los griegos son muy pasionales, ya sabe Ud...
- Dr. Oteo (poniendo los ojos en blanco): Sí, creo que algo sé... (Teodoro arquea la ceja) En fín, vuelva Ud. mañana a la misma hora.
(Otra de las más escuchadas estos días)
viernes, julio 02, 2010
Cuatro Y Tres (Tercera Parte: El Futuro)
(Interior. Noche, más bien madrugada. Sala de recreo y esparcimiento -lo que viene siendo una salita con una tele del año 2, una consola Atari y un picú- del desprestigioso blog "Teodoro y Amigos". Zío -la petarda oficial- y Theodore -el pedantorro- están sentados en el sofá. Por toda la sala hay restos del naufragio de la fiesta. Su aspecto es ojeroso y sus movimientos torpes)
-Theo: Pues a mí me parece un poco feo que se fuera de la fiesta tan temprano., qué quieres que te diga. Y con un ligue a una discoteca pija, nada menos. Tanto cariño que dice tenernos a sus esforzados redactores, y va y se larga a acabar la noche sin nosotros.
-Zío: Mari, no sé de qué me estás hablando. A tí te sentó mal el Parfait amour con limón. Ya te dije que es una bebida muy gay para tí.
-Theo: Pero si fuiste tú quien me dijo que el jefe se había ido a Pachá empastillao a ver si conseguía acostarse con alguien. Y no me llames Mari.
-Zío (suelta una carcajada pretendidamente cristalina, pero en su estado suena más como un bramido de rinoceronte): Mari, te dije que se había ido a acostarse porque de tanta gominola estaba EMPACHÁ, ja jajaja jaja ja jaja (obsérvese la pretendida musicalidad de la risa). Ay, que estás sorda como una vaca.
-Theo: Huy, qué mal estoy yo, ¿no?
-Zío: Te hace falta un descanso, corasón. Bueno, a todos. Pero antes tenemos que recoger todo esto. ¿Dónde se ha metido....(entra Doroteo, impecablemente vestido y peinado y con aspecto muy fresco)? Ah, aquí estás, prenda. Qué corahe me da que siempre estés tan perfecta, loba. Me tienes que contar tu secreto.
-Doroteo: Pues....no mezclar bebidas, por ejemplo, que te bebiste hasta el agua de los floreros. Bueno, manos a la obra, que me dijo el jefe que si dejamos esto como los chorros del oro nos dará un premio.
-Theo: Ah...¿me regalará por fín el pack de Abbas Kiarostami?
-Zío: ¿La edición deluxe de Showgirls? ¿La discografía remasterizada de Amanda Lear?
-Doroteo: Me temo que os tendréis que conformar con algo más obvio. Nos dejará inaugurar la nueva etapa del blog, incluyendo la elección del diseño. Y un post de cada uno.
-Zío: Me lo temía. Quien dice premio, dice ganas de escaquearse que tiene la bossa.
-Theo: Jefe, Zío, jefe. Un respeto. ¿Y qué tenéis pensado para esta nueva etapa?
-Doroteo: Podemos hacer un brainstorming.
-Zío: Ay Mari, que estoy reventá, no tengo el body como para hacer guarradas a estas horas.
-Doroteo (aguantando la risa): Pero serás petarda. Una tormenta de ideas, hijo mío. Vamos lanzando propuestas sin pensar, las apuntamos, y luego vamos viendo cuales son buenas y cuales no. Pero antes vamos a limpiar todo esto, luego iremos pensando en el futuro. Ah, y por cierto, Zío, bonita....
-Zío: Dime, corasón.
-Doroteo: ¡NO ME LLAMES MARI!
>"...y en eso es probable que sólo mandes tú..."
martes, abril 13, 2010
Quién
Quién me lo iba a decir. Que algún día decidiría abrirme en canal en un medio tan público y mostrar toda la estructura que sujeta, soporta y aguanta a esta inestable alma que se creyó descarriada y resultó descarriante, a esta (repentina, descreida, absurda) mente que se proclamó maniatada y se demostró intrépida, moldeadora de una sombra a su eterno capricho y un caudal de palabras de esquivo acento y punzantes verdades personales. Quién me iba a decir que tendría que poner mis dedos a salvo de mi conciencia para no contar más de lo que pretendo y a la vez luchar contra el demonio avaricioso que raciona los contenidos como un censor implacable. Quién me iba a decir que saltaría de pantalla en pantalla dejando ecos de mi presencia cuando nunca quise imaginar que mi presencia tuviera un eco. Representando el papel del ingenuo que se adentra en el bosque, temerario, sabiendo que puede no volver a encontrar el camino a casa. Tal vez, en el fondo, deseando no encontrarlo.
Y lo más desconcertante: Quién me iba a decir que acabaría poniendo aquí una canción de Mägo De Oz...
martes, marzo 30, 2010
Saeta
Dolor que doler duele. Dolor lacerante y devastador, dolor insomne, fantasmal. Dolor de angustia y recelo, dolor dolido y doliente, dolor que suma y multiplica, que crece y desborda. Dolor de mí y de tantos. Dolor que habita y ensucia, que murmura y envenena, que grita y arrolla, dolor vivo que asesina. Dolor desmayado o hiperactivo, dolor jugando al escondite, dolor de espejo y maldito reflejo. Dolor deMente, dolor sabio, dolor que llama al dolor, que oscila y duda y siempre vuelve. Dolor de vocales desencajadas lanzadas al aire y devueltas como alfileres de dolor consonante, dolor rotundo que enmudece de tanto doler. Dolor que daña con maña y saña, la caña, dolor espeso y avieso, travieso, dolor de zumbido y latido. Dolor podrido. Dolor que a mí me consume. Dolor que tú me provocas.
Tú, maldita muela del infierno. Deja ya de dolerme, por favor.
jueves, marzo 25, 2010
NegAcción
Déjame dormir un poco más. Aún es pronto, y queda mucho día por delante. Te vuelves mayúscula de noche y el faro se transforma en columna protectora de mi constante tendencia al rechazo, pero tarde o temprano volverás a ser minúscula y la luz que te corona indicará, inexorable, que debo desprenderme de tu abrazo que me hace olvidar que soy un par de letras que niegan, un caprichoso quejido que oculta un temor primigenio e infundado, que nunca cede, que nunca alcanza, que nunca osa y que nunca reconoce que existe el siempre. Déjame dormir un poco más. Viniste vestida de certeza, el punto sabiamente cambiado por la tilde, sustituyendo la incertidumbre por un palpable (innegable) convencimiento. Me retaste a confiar en tí y me entregué a tu cobijo, hecho un ovillo en el confort de tu regazo, en el que a veces, solo a veces, me permito imaginar que es posible. Que puedo negar que niego. Que existe un Seguro, y eres tú. Déjame dormir un poco más. Antes de volver a decepcionarte con mi sílaba. De volver a ser temeroso, rehusante, fatalista. De volver a ser un nunca y un nadie, un ninguno. Un no desgajado de los brazos de un si.
(Desinspirado por "El No se quedó dormido entre los brazos del Si", de Loudovikos ton Anogion, cortesia del gran Adrianos. Lamento el más que probable estropicio)
"...You don't hear me coming, You won't hear me leaving..."
miércoles, febrero 03, 2010
Ni
De la mano. Me cogió de la mano. No de los hombros, ni de la cintura, ni del brazo, ni del pelo, ni de la cabeza, ni de la nariz, ni de la oreja, ni de las pestañas, ni de la lengua, ni de la solapa, ni de los botones, ni de la manga, ni del paquete, ni del culo, ni de las rodillas, ni de los pies. No me cogió de la yugular, ni de los músculos, ni del cerebro, ni de la tráquea, ni del corazón, ni de los pulmones, ni del hígado, ni del bazo, ni de sorpresa, ni de ilusión, ni de esperanza, ni de duelo, ni de lamento, ni de envidia, ni de mentira, ni de confianza, ni de desprecio, ni de pasado, ni de pena, ni de sofoco, ni de suerte, ni de daño, ni de regocijo, ni de invitación, ni de rechazo, ni de confusión. De la mano. Me cogió de la mano.
Y estaba tan blanda y húmeda que me acordé del sapo de Ana Ozores.
lunes, febrero 01, 2010
Enfebre(re)cido
Febrero, siete capas y un sombrero. Eso dice el refranero, tan sabio él. Oficialmente es el mes más frío del año en estas latitudes (o longitudes, o diagonalitudes...lo que sea), aunque con el año tan raroraroraro que estamos teniendo en lo que concierne al clima, cualquiera sabe con lo que nos vemos a encontrar ahora.
Enero ha sido un mes algo agitado, unos cuantos inconvenientes familiares, turbulencias personales (anda que no suena bien) y algo de "descompensación" laboral, han hecho que mi presencia en la blogosfera haya sido un pelín inconstante. He aparecido y comentado menos de lo que me hubiera gustado por vuestros blogs, y he posteado poco y sin mucha inspiración. También se me ocurrió, a raiz del primer post del año, que se llamaba "Premiero", hacer todas las entradas del mes con un título de una sola palabra (algo que a mi querido squirrel, al que menciono mucho ultimamente, se le da estupendamente y yo le copié la idea) y además que empezara por P, pero realmente es algo que limita mucho, y más si andas con la cabeza un poco descentrada. Así que este mes no van a ser entradas con títulos que empiecen por E, o eso creo. Ya lo pensaré mañana.
También he estado a puntísimo de tirar el blog por la borda un par o dos pares de veces. Pero esa es otra historia.
Por el momento, recibamos a Febrero como se merece, que no sé cómo es, pero para estos casos siempre viene bien una canción. Hace un par de posts puse una de Eddi Reader, una cosita preciosa incluida en la banda sonora de "Batman Forever", película muy muy floja con una música muy muy chula. Hoy le toca el turno a otra canción que aparecía en la misma banda sonora, compuesta por Lenny Kravitz para la entonces famosísima y hoy algo olvidada Brandy. Me encanta. Feliz Febrero a todos. Incluido yo.
martes, diciembre 15, 2009
En Amor Ando
Andaba yo enamorándome el otro día y me extrañó no sentir con plenitud ni apreciar el detalle. Era todo vago, inconcreto, sobre todo incómodo. Me oía decir palabras manidas y faltas de verdad, me prestaba atención pero el auto-análisis no daba un resultado esperanzador. Cambiaba las preguntas para llegar a las mismas conclusiones, totalmente insatisfactorias por lo superficiales. Un desastre. Y el amor esperaba, si miraba atento se apreciaba un ajamiento en las rosas y una minúscula mueca de disgusto en las comisuras de los labios, el tictac del reloj continuaba inexorable. Y yo perdido. Trataba de dar un paso pero la incomodidad era tal que opté por permanecer estático, mostrando la mejor fachada con cuidado de no dejar ver que en el interior se estaban removiendo mobiliarios y decoraciones hasta encontrar la disposición idónea. Y el amor intentando darme la bienvenida. Y yo finalmente desandando, tan incómodo en la retirada como en el avance.
Ya a solas, comprobé que tenía una piedra en el zapato. La lancé tan lejos como pude y desaparecida la incomodidad, volví veloz a su encuentro. Pero solo encontré un puñado de rosas marchitas. Bueno, me las llevé a casa, me iban a quedar monísimas en un cuenco en la entrada. Y si os encontráis mi piedra, devolvédmela, que aún no sé caminar bien sin sufrimiento.
jueves, octubre 08, 2009
Deconstruyendo Un Regalo
Me han regalado esta frase, "Me han regalado esta frase". Y lo agradezco. Venía envuelta en una sonrisa y adornada con un guiño. Cuando la he tenido en mis manos he comprendido que eramos el uno para el otro. La he girado (frase esta regalado han Me), desdoblado (esarf atse odalager nah eMe han regalado esta frase), apretado (Merase), siempre con delicadeza y cariño, tratando de hallar su sentido exacto. En siendo de mi propiedad, he probado a desarmarla con cuidado de no desalmarla. Sin aditivos ni colorantes, su pureza es tal que por poco renuncio a utilizarla.
Pero no. No sería yo si no la aprovechara. La música me ayudará.
Probé a quitarle alguna letra, y salío "Me han regalado esta fase". Puede ser. Esta dulce fase por la que atravieso en la árida blogosfera no sería posible sin el concurso de vosotros, oh queridos y estimulantes lectores, es el mayor regalo.
Hermoso y emocionante, pero demasiado fácil. Teodoro debe ir más allá.
Con menos letras, "Mando estafas". También podría ser, todo lo que es ficción no deja de ser un engaño, no siempre asumido por alguna de las partes.
Incómodo. Sigamos probando. Y si cambiamos letras de posición...
"Me ha negado las erratas". Psé.
"He gastado la fe". No, aún no. Confieso que ha habido y hay debilidad en muchas ocasiones, pero siempre queda una ilusión por pequeña que sea. If I ever lose my faith in you, there'll be nothing left for me to do, ya lo decía Sting.
"Has amado tarde". Uppps, paso palabra.
"Gato de fresa relame, ah". Esto en mi tierra se denomina "una rayaera", pero tiene un punto surrealista que a Teodoro le sienta como un guante. Hand in glove, decían Morrissey y Sandie, claro que podía referirse a cierta práctica sexual no apta para ojos sensibles. Os la ahorraré.
"Negarse es toda la fama". Interesante. Donde dije digo...
"Tengo mal de sesera". Eso me lo he dicho muchas veces. La locura no tiene cura, solo parches.
"Meterse algo a ráfagas ". Ejem. Tampoco es este el lugar para hablar de intimidades.
"Falta Reme, no hagas redes". Algún mensaje en clave para Mortadelo y Filemón??
"¿Has regado a la enferma?". Qué mala mano tengo para las plantas.
"Regatea, no es falsa". Más lista que el hambre. Pero yo ya estoy empezando a desvariar de verdad, y es el momento de terminar el juego.
Me han regalado esta frase, "Me han regalado esta frase", y he jugado y me he dejado jugar por ella. Ahora no sé quién es dueño de quién, pero prometo averiguarlo. O no.
Gracias a tí, que me la has regalado.
Pero no. No sería yo si no la aprovechara. La música me ayudará.
Probé a quitarle alguna letra, y salío "Me han regalado esta fase". Puede ser. Esta dulce fase por la que atravieso en la árida blogosfera no sería posible sin el concurso de vosotros, oh queridos y estimulantes lectores, es el mayor regalo.
Hermoso y emocionante, pero demasiado fácil. Teodoro debe ir más allá.
Con menos letras, "Mando estafas". También podría ser, todo lo que es ficción no deja de ser un engaño, no siempre asumido por alguna de las partes.
Incómodo. Sigamos probando. Y si cambiamos letras de posición...
"Me ha negado las erratas". Psé.
"He gastado la fe". No, aún no. Confieso que ha habido y hay debilidad en muchas ocasiones, pero siempre queda una ilusión por pequeña que sea. If I ever lose my faith in you, there'll be nothing left for me to do, ya lo decía Sting.
"Has amado tarde". Uppps, paso palabra.
"Gato de fresa relame, ah". Esto en mi tierra se denomina "una rayaera", pero tiene un punto surrealista que a Teodoro le sienta como un guante. Hand in glove, decían Morrissey y Sandie, claro que podía referirse a cierta práctica sexual no apta para ojos sensibles. Os la ahorraré.
"Negarse es toda la fama". Interesante. Donde dije digo...
"Tengo mal de sesera". Eso me lo he dicho muchas veces. La locura no tiene cura, solo parches.
"Meterse algo a ráfagas ". Ejem. Tampoco es este el lugar para hablar de intimidades.
"Falta Reme, no hagas redes". Algún mensaje en clave para Mortadelo y Filemón??
"¿Has regado a la enferma?". Qué mala mano tengo para las plantas.
"Regatea, no es falsa". Más lista que el hambre. Pero yo ya estoy empezando a desvariar de verdad, y es el momento de terminar el juego.
Me han regalado esta frase, "Me han regalado esta frase", y he jugado y me he dejado jugar por ella. Ahora no sé quién es dueño de quién, pero prometo averiguarlo. O no.
Gracias a tí, que me la has regalado.
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DESVARÍOS,
EXPERIMENTAL,
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jueves, octubre 01, 2009
Repentina Mente

La tecnología nos juega malas pasadas a veces (¿verdad, Winnie?). Estaba dispuesto a recibir a Octubre con todos los honores y un fallo técnico (mezclado con un poco de despiste de mi cosecha, todo hay que decirlo) lo ha hecho imposible, así que aplazaremos la entrada prevista para cuando pueda ser. Nada es casual, dicen por ahí. Seguramente no tenía nada interesante que contar acompañando a la canción escogida y la canción no aparecerá hasta que el texto sea el adecuado. Y sin embargo. He cogido un puñado de palabras y las he esparcido por el suelo tratando de encontrar un punto de referencia. De un texto o de un pretexto, eso da lo mismo. O no. En cualquier caso, ninguna palabra parecía dar soporte a la emoción y valor a la sentencia. Como en un laberinto en el que los adverbios fueran setos, los adjetivos guijarros y los pronombres pequeñas luces que ayudaran al recorrido, me he ido sumergiendo en busca de esa palabra. Tropecé con el rabillo de una Q y casi me caigo dentro de una D, pude agarrarme al punto de una I, tambaleándome, pensando abandonar una búsqueda incierta que lo único que estaba consiguiendo era retrasar mi descanso, pero ya me había adentrado demasiado en el laberinto. Se me ocurrió que si nunca llegaba a encontrar la salida podría alimentarme de verbos, que ojalá se hicieran carne. Pero no podía rendirme. O encontrar la palabra o encontrar la salida. Una T me hizo un rasguño y pude aliviar el calor abanicándome con una M. No me daba cuenta de que iba mutilando las palabras a cada paso, a cada tropiezo, a cada golpe de aire. Estaba encerrado profanando mi propio laberinto. Y la palabra seguía sin aparecer. Confuso y letraherido eché a correr dejando atrás querer, sabiduría, violeta, cristal, madre, penitencia, y unas cuantas palabras más que no alcancé a distinguir. O no quise. El laberinto parecía cada vez más grande o yo más ignorante, y decidí meter la cabeza en una O que había en la pared. Desde esa ventana ví un salon iluminado en el que un hombre que perfectamente podría ser yo escribía un texto en su ordenador. Grité pero no pareció oirme, y empecé a arrugar palabras y lanzárselas como proyectiles, y a sus pies cayó una. Se agachó a cogerla y extrañado miró hacia donde yo estaba. Cuando ya me pensaba libre de aquel laberinto de palabras, se giró de nuevo hacia la pantalla, leyó la que había recogido, sonrió, y aunque no pude verle bien, juraría que lo que escribió fue la palabra FIN.
martes, julio 15, 2008
Auto Mata
Hay días que soy un muro. Hay días que soy una esponja. Unas veces musgo, otras brezo. Creo que soy más cristal que acero, aunque lo mismo soy metacrilato (Woody Allen me mandaría derecho al infierno). Una anguila a la que me gustaría impulsarle ortográficamente la a, quitarle la ene y dársela a la traca. Soy una tira de velcro que se sueña satén. Una señal de stop. Un bosque tenebroso de deseos imposibles. Una pluma que viaja en busca de una hoja en blanco, y que cuando la encuentra descubre que la tinta se le ha secado. Un acorde en desacuerdo (déjame en paz de una vez, Woody). Una maleta con el cierre cedido que va dejando escapar (d)efectos personales.
Unas gotas de sangre en el parquet (ay no, eso es de Tino Casal).
La huella antigua de un desastronauta.
Unas gotas de sangre en el parquet (ay no, eso es de Tino Casal).
La huella antigua de un desastronauta.
viernes, octubre 20, 2006
Doppleganger
Deshacerse de ese doble malvado que todos supuestamente tenemos y que nos pone la zancadilla a cada paso que damos no es tarea fácil. Lo que sí es fácil es engordarlo cada día con miedos, manías, complejos, culpas, y toda clase de actitudes negativas. Hacerlo más y más fuerte. Y entregarle las riendas, por pura comodidad. Asumir el papel de víctima de las circunstancias, es lo más sencillo del mundo. Aprovechas para echar la culpa de todo a quien no la tiene (padres, profesores, compañeros, amigos, amores, sociedad, gobierno, dioses ...y monstruos), y la parte más incómoda, si es que llega, es comprender que no existe esa culpa, y toca pasar a la acción. En ese momento comienza una encarnizada lucha con el Fantasma, que lleva eones de ventaja y es capaz de anticiparse a tus golpes y devolverlos más fuertes.
Esta vez creo que mis armas disparan con más tranquilidad pero con más puntería. Y tengo un inmenso privilegio al contar con el patrón de un barco que ha decidido no dejarme en tierra, por más veces que se lo he pedido sin decírselo. También tengo una inapreciable (y jamás suficientemente agradecida) ayuda en forma de pescado azul. A Stanley Kubrick pongo por testigo de que no volveré a dejar que me maneje el Fantasma. Y si el Fantasma me dice que francamente le importa un bledo, le haré un corte de mangas y volveremos a empezar.
Dicen que si te encuentras con tu doppleganger cara a cara mueres. Aunque si estás preparado para lo que vas a encontrar, lo mismo en vez de acabar con él o morir en el intento, se puede uno acostumbrar a tenerlo ahí, y torearlo, jugar con él (y dejar que él siga jugando contigo, dejandole claro siempre quién tiene el mando), y echar juntos unas risas ...o unas lágrimas.
Música para exorcizar: "Sparrows", de Joseph Schwantner (Naxos, 2004)
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