viernes, septiembre 03, 2010

SufridaMente




La mujer malencarada, enjuta y longilínea salió de su casa sin saludar al portero, al cartero ni al kioskero. Ni siquiera al droguero que le suministró con amable eficiencia la llave de su libertad, que ella repartiría en pequeñas dosis, calculando los días que le faltaban para deshacerse de su torturador.



 

("...She walks upon the ground / It's cut-cut-cutting me down...")

Teodoro Presenta: Acervo Inoxidable. Vol. 2: Ponerse Púo

Vamos con una nueva entrega, oh queridos y proandaluces lectores, que ampliará vuestros siempre incansables conocimientos sobre las peculiaridades del habla de aquesta tierra llena de arte y poderío, de gracia y salero, de tronío y sentimiento. Ole. Entre otras cosas, nunca se os ocurra decir "Olé" a menos que estéis en el tendido jaleando a esos torturadores y/o asesinos de animales que a todos nos representan porque para eso es una Fiesta Nacional, no faltaba más, que aquí las fiestas como todo el mundo sabe, si no es con sangre animal no son fiestas ni ná. Bueno, si queréis acentuar en la "e" sois tan libres como el viento, pero no me negaréis que suena más cuco acentuándolo en la "o". Y alargándola un poco (la "o"). Oooole. Musho mehó.

La de hoy es una expresión que según mis redactores, aunque se usa muchísimo en esta Málaga tan llena de arte y poderío....etc,  viene de Cádiz, mayormente. No es que mis redactores sean unos andaluzólogos de pro, es que los puse a hacer una investigación exhaustiva con la promesa de un premio estupendo para el finde. No les he dicho cual, ni os lo diré a vosotros, que os chiváis, pero el caso es que se han esforzado en encontrar el origen de la expresión "Ponerse Púo" (o Púa, queridos miembros y queridas miembras), que significa "atiborrarse de comida o bebida", aunque no han dado con su origen (se cree que puede venir de "pudio" -podrido-). Ponerse púo. ¿No os parece un primor? Podríamos añadir un nuevo elemento puíble, porque no me negaréis que uno también se puede poner púo de blogs, cuando a todos les (nos) da por actualizar al mismo tiempo o desconectamos por vacaciones, averías o cualquier otro problema, crisis blogueras incluidas. Aunque sea por un par de días, a la vuelta el atracón está asegurado, pero con satisfacción, que el puismo es placentero, no jartible.

La Señora Mayor (denominación genérica) es un personaje fascinante, entre otros muchos motivos, por la voracidad que muestra y lo mal que la disimula. ¿Cuántas veces no hemos oido aquello de "no, si yo apenas como" (ya, ya), "como menos que un pajarito" (un pterodáctilo, tal vez?), "un poquito de pan, para empujar" (y se agencian media barra)...? Las más finas forman hasta "Comandos Canapé", pero esa es otra historia. Cuando veáis una familia con abuela incluida en la playa, de camping o en algún chino (o en ese horror de nuestro tiempo llamado "buffet libre"), comprobaréis cómo los miembros intermedios (padre, madre, tíos) hablan, ríen, discuten y comen. Los pequeños se quejan, juegan con alguna miniconsola, lloran o berrean, y a veces comen. La abuela, mientras, en silencio, come, come y come. Vamos, que se Pone Púa ("No, si yo no tengo hambre...").

Hace unos días, me encontré a esta deliciosa pareja (por supuesto son novias desde hace años, "amigas", dicen en su entorno familiar y vecinal) y no pude evitar olisquear un rato a ver qué hacían.


(Me encanta el "pataje" de Amiga Rosa)

Eran las 10 de la mañana y las encantadoras señoras iban de restaurante en restaurante buscando suculencias para el almuerzo. Tan temprano, y ya pensando en ...Ponerse Púas.

(Qué grande Natalie Merchant. Hasta para ponerse púa)

miércoles, septiembre 01, 2010

Al (u) Cine

(Últimamente me siento preso de un ataque de teclorrea masiva. Vamos, que me enrollo como una persiana en los posts, comentarios y contracomentarios. Desde aquí pido disculpas por la paliza que os pueda dar, pero al mismo tiempo digo aquello de "ah, se siente", porque creo que aún me queda para rato. A ver si vuelvo a los micros y los minis y todo eso y me dejo de tanto palique, que vaya tela)

Desde que comencé el blog, siempre he tenido en mente hacer una entrada sobre el cine. Lo que significa para mí y todo eso. ¿Os he dicho alguna vez que no hay nada que me guste más en el mundo? Seguro que sí. Pero nunca sé cómo ponerme a ello, tal vez algún día lo consiga, pero no ahora, con la racha teclorréica que llevo sería largo, denso y aburrido, y vosotros no estáis para perder el tiempo, oh queridos y presurosos lectores. Así que este va a ser un nuevo post de transición, pero con el Cine como asunto. 

Lo primero es volver a recomendar vivamente que visitéis el CineFórum Virtual de Alforte, que está muy bien y este mes está dedicado a esa peli que nos encanta y que tanto ha hecho por la diversidad afectivosexual, "El Mago De Oz". Visitad, comentad, sugerid, está abierto a vuestra participación y puede colaborar quien quiera, es un espacio que verdaderamente merece la pena en esta blogosfera tan llena de claroscuros e individualismos (mi ombligo acaba de soltar una carcajada burlesca).

Lo siguiente va a ser un "making-of". Como siempre he sido muy de hacer listas, durante muchos años, en la de Películas Favoritas, el puesto de honor lo ocupó "Vestida Para Matar", de Brian de Palma., ese homenaje (o plagio/copia, aquí cada uno es libre de verlo como quiera) del universo Hitchcock a la mayor gloria de unos inmensos Michael Caine, Nancy Allen y  Angie Dickinson. Con el tiempo se me pasó la fiebre, pero es posiblemente la que más veces he visto (irá por 20 o así), y de ella he tomado nicks, contraseñas, nombres de mascotas, frases que uso a veces....en fin, lo que tiene una peli favorita. Pues bien, recientemente he usado una escena de esta película en un post (que además surgió mientras lo escribía, no estaba planeado en absoluto), y me extrañó que Alforte o Squirrel, por ejemplo, no se dieran cuenta.

Si alguien se acuerda, en el post vodevilesco de ayer, con Theo y Zío en pleno descubrimiento del diario del Dr. Oteo, Zío habla de cómo se hace pasar por paciente, para seducir al Dr. contándole un violento sueño erótico que le excita y aprovechar para robarle el diario en un descuido. Esa escena es la que da paso al clímax de "Vestida Para Matar". Nancy Allen cree que la asesina que va tras ella es una paciente del Dr. Elliot (Michael Caine) y le pide una cita para hablarle de unos sueños recurrentes sobre un hombre que le hace cosas sucias  y algo violentas pero que eso inexplicablemente le excita mucho, conseguir calentarle, y aprovechar la intimidad para hurgar en su registro de pacientes. Es una pena, no he encontrado la escena completa, pero al menos aquí está el momento en que se quita la gabardina, quedándose en ropa interior.

"Dressed To Kill" en su momento (1980) fue vapuleada por la mayoría de la crítica, aunque en taquilla no funcionó del todo mal. Pero afortunadamente el tiempo ha puesto las cosas en su sitio, y hoy es casi unánimemente considerada como uno de los grandes thrillers de la historia. Un homenaje al maestro Hitchcock hecho por otro gran maestro. Y esa música fabulosa de Pino Donaggio (no sé si la seguirán usando en "Hablar Por Hablar", durante años lo hicieron, aunque ya hace tiempo que no lo sigo, oh nocturnos y radioyentes lectores). Y no digo más, porque esto no es el CineFórum ni hoy tenía pensado enrollarme tanto como lo he hecho.