sábado, agosto 14, 2010

Berberechos Y Mejillones

Son casi las dos de la madrugada y me acabo de meter un dedo en un ojo. El pulgar izquierdo en el ojo idem, para ser más exactos. ¿Qué torpe, no? ¿Y por qué os cuento esto? Ah, sí, porque quería daros un poco de penita antes de daros un poco de envidia. Poco de cada en ambos casos. Ahora que ya habéis pasado el trance compasivo sufriente con el ojo dedoinvadido de vuestro humilde narrador, os diré que en unas pocas horas marcho de viaje. Oh. Ah. Si esto fuera una nueva entrada del Acervo Inoxidable que tanto éxito ha tenido (cientos y cientos de cartas), diría que me voy "a la fresquita". Pero como no lo es, diré que me voy huyendo del calor y del horror de un macrobotellón de 8 días llamado "Feria". Como sólo voy a estar 5 fuera, no me podré librar del todo del horror, aunque por suerte se pueden hacer muchas cosas en Feria sin Feria (me alegro de que me hagáis esa pregunta. Sí, ir al cine, por ejemplo).

Así que no penséis que no os leo  o no os comento o no os aburro deleito con alguna de mis chorradas extraVagancias. Bueno, cierto es que no voy a hacer ninguna de esas cosas durante unos días, pero es por que no voy a estar, que hay que explicároslo todo, oh queridos y destheodorizados lectores.

Me espera radiante y jubilosa la no menos radiante ni jubilosa ciudad de Dublín. Seguro que muchos habéis estado y os encanta. Si no os encanta, no lo digáis, que me sugestiono. Y antes de que preguntéis, oh pícaros y celestinos lectores, me voy solo y no tengo a nadie conocido allí (me han hecho esta pregunta unas 296 veces estos días). ¿Me encontraré con la Tentación en Dublín?¿Se encontrará ella conmigo? Pa tentaciones estoy yo, que tengo que ver 39 museos, 15 exposiciones, 8 cines, 29 calles con encanto, 6 parques, 3785 pubs y todas las tiendas de discos usados y por usar que existan. Qué vorágine. A ver si me posee el espíritu de James Joyce y vuelvo hecho un escritor. O el de Andrea Corr y vuelvo hecho una maciza un ruiseñor. El de Bono espero que no, que es un pesao.

Mis redactores tampoco van a estar, así que si alguien pasa por aquí estos días, que le eche un ojo a las plantas, por favor. Ah, que no tengo plantas. Pues que no eche ningún ojo, no se vaya a meter un dedo dentro.

Nos vemos en pocos días, queridos y queridas.

 
(Una gran película. Claro, la dirigió Dios...)

viernes, agosto 13, 2010

Teodoro Presenta: Acervo Inoxidable. Vol.1: ¡Qué Fatiga!

Son cientos y cientos las cartas que han llegado a la redacción pidiendo porfavó-porfavó que me dejara ya de dramas y chorras, que es verano y lo que apetece es algo ligero y fresco como un gazpacho, aunque no hace falta que sea tan diurético, que no queremos liarla. Así pues, vamos a inaugurar una nueva sección (y van...) en este desprestigioso blog, destinada a explicaros, oh queridos y ávidos de conocimiento lectores, palabras, dichos, expresiones y petardismos varios de nuestra tierra. Cuando digo "nuestra", me refiero a Málaga, terruño de origen y amorodio del equipo del blog (y algunos lectores locales, a los que saludo con afecto y blah blah blah). Empezamos esta apasionante andaDura con una expresión que vuestro humilde narrador usa muy a menudo, y posiblemente no sea entendida por todos: ¡Qué fatiga! 

 Según la RAE:

        fatiga.

(De fatigar).

1. f. Agitación duradera, cansancio, trabajo intenso y prolongado.

2. f. Molestia ocasionada por un esfuerzo más o menos prolongado o por otras causas y que se manifiesta en la respiración frecuente o difícil.

3. f. Ansia de vomitar. U. m. en pl.

4. f. Molestia, penalidad, sufrimiento. U. m. en p
l.
5. f. Mec. Pérdida de la resistencia mecánica de un material, al ser sometido largamente a esfuerzos repetidos.

Todos conocéis su significado, no faltaba más. Pero aquí en esta ciudad (creo que en otras partes de  Andalucía también, pero no en todas), se utiliza muy especialmente como vergüenza o corte.  Un recurso habitual de las madres para espabilar a los hijos vergonzosos es hacer uso del doble sentido con "ganas de vomitar" Recuerdo un entrañable día en casa de mi amiga Vitoti (versión malaguita de Victoria), ella dijo que cantar de solista en la parroquia "le daba fatiga", y saltó su tremebunda madre de no se sabe dónde, y le dijo "positienefatigatemetelohdeo". Traducción: "pues si tienes fatiga, te metes los dedos" Que se dejara de tonterías de cortes y timideces, vaya. Y cualquiera le llevaba la contraria a la madre de Vitoti, vamos hombre, la niña cantó sin rechistar.


Otra variante muy usada es "la fatiguita". Puede ser lo mismo, aunque suena más coleguichi, o referirse a una sensación como más de mal rollo. El contexto es lo que nos da el sentido.



Pero como vuestro narrador no quiere dejar flecos sueltos, vamos a poner un ejemplo de fatiga para que a nadie le quede ninguna duda. Este mediodía volvía yo a casa  escuchando músicas serias, cansado, acalorado, preguntándome sobre el sentido de la vida y dispuesto a prepararme un pescado a la plancha con champiñones y judías verdes (puede parecer que esto no viene al caso. Y así es), cuando al salir del ascensor y meter la llave en la cerradura, el señor que vive en mi mp4 decidió gastarme una jugarreta y colocarme el "This Time I Know It's For Real" de Donna Summer. Eso no se hace. Uno no es de piedra, y nada más traspasar el umbral me puse a bailar  como una loca con mucha energía. Pero mucha. Y allá que estoy, en pleno ataque de marikitud euforia tonymaneresca, desabotonándome la camisa para no empaparla, y a la que me doy la vuelta, ya con todas las mollejas carnes al viento, me encuentro con dos vecinos (un él y una ella) del edificio de enfrente mirando alucinatoriamente ojipláticos. Hago como que no me he percatado y huyo disimuladamente y sin dejar de bailar (ya puestos...) al dormitorio pensando que cuando pase media hora me asomaré a cerrar las cortinas. Antes no. Si, queridos y miravecinísticos lectores, en esos momentos uno piensa...¡QUÉ FATIGA! 


(Ella tuvo la culpa. Atentos a los modelitos. Qué fatiga dan, también)


(Ella está enamorá. Digo, lo bien...) 




jueves, agosto 12, 2010

Cuento Cuentos

No me ofreciste tus hombros para auparme hasta descolgar la estrella que tenía pensado regalarte. No inventaste historias amables para aliviar mi angustia ante el dañino entorno. No me tomaste de la mano para sacarme a bailar. No exploraste todos mis rincones con esas manos que parecen tan expertas. No te despediste con suavidad al amanecer para no romper del todo mi sueño ni me dejaste durmiendo envuelto en tu aroma. No me miraste con deseo. No me hablaste de amor. No dijiste nada. Ni siquiera llegamos a conocernos.

Y sin embargo. Lo recuerdo todo con tal nitidez...

"...It's got a hold on me..."