jueves, mayo 06, 2010

Historia De Una Pausa: En El Diván

-Las autoridades blogosféricas advierten: Este post es un ladrillo-

(Interior. Tarde. 26 de Abril de 2010. Consulta del desprestigioso Dr. Oteo, vieja gloria del psicoanálisis venida a menos. Decoran las paredes sendos carteles de "Spellbound" y "Las Tres Caras De Eva". En su mesa de trabajo, una taza de contenido desconocido de la que bebe pequeños sorbos a cada rato, una grabadora que funciona de vez en cuando, un cuaderno de notas, una lámpara de extraño aspecto fálico alargado, y los ejemplares de sus conocidos best-sellers "Freud y yo", "Freud y tú", "Freud puede ser un gran día" y, con aspecto ajado por el uso continuo, la magna obra de referencia "Carl Jung, la Eve Harrington del Psicoanálisis". Recostado en el diván, Teodoro, director del desprestigioso blog "Teodoro y Amigos". Un largo rato de silencio hasta que por fín...)

- Dr. Oteo: Bueno, Usted dirá. Hacía tiempo que no pasaba por la consulta, pensé que había renunciado finalmente a la terapia. Me ha dicho por teléfono que ha decidido tomarse un tiempo de reflexión en su blog, en el que estaba tan volcado y que tantas satisfacciones le estaba dando ¿Qué le sucede? ¿Sobre qué necesita reflexionar?
- Teodoro: No sé, no estoy muy seguro.
- Dr. Oteo: Recuerde que el "no sé" no está permitido, ya hemos pasado por esto antes. Piense, rebusque en su interior.
- Teodoro: Me he quedado sin ideas. Me da la impresión de estar siempre escribiendo lo mismo, me he creado una burbuja de la que no consigo escapar, y siento que no termino de encajar en esto...
- Dr. Oteo: ¿Y cree que todos los demás están bien ..."encajados" (hace el gesto de las comillas con los dedos)?
- Teodoro: Sí, seguro que sí. Todos saben qué contar en sus posts, cómo comentar y responder, tienen una relación fluida entre ellos, se ve que se sienten unidos...
- Dr. Oteo: Pero Usted estaba últimamente muy integrado, incluso manteniendo relaciones de amistad con muchos fuera de la blogosfera. ¿A qué viene este cambio?
-Teodoro: No, si no es un cambio, es...es algo como...quizá un (gesticula cada vez más, como intentando sacar las palabras a golpes)
- Dr. Oteo: Deje ya los aspavientos teatrales y no camufle más la verdad. Usted no tiene crisis creativa ni nada parecido. Seguro que de esta conversación acaba haciendo una entrada. ¿Qué le sucede en realidad?
- Teodoro (mirando hacia atrás con ira): ¡Maldito sea! Siempre acaba desmontándomelo todo.
- Dr. Oteo: Es mi trabajo. Respire hondo y deje que fluya.
- Teodoro (Hace una pausa para calmarse. Bebe un poco de agua y respira profundamente): Pues verá, creo que todo esto se debe a que siempre he sido un tipo muy solitario, introvertido, reservado... de pronto me he visto abriéndome (de manera explicita o con presunta ficción llena de retórica) y participando en una comunidad virtual, pero comunidad a fin de cuentas,puesto que detrás de cada blog hay una persona, de un modo muy activo e implicado. Cuando empecé nunca pensaba que esto llegaría tan lejos, y repentinaMente me he sentido desbordado. Por eso quise frenar un poco.
- Dr. Oteo: Pero ya es tarde para las medias tintas. O lo deja por completo o sigue con todas las consecuencias. Ha establecido unas relaciones virtual y extravirtualMente sólidas, hay gente que le sigue y aprecia, y gente a la que usted sigue y aprecia, y no es bueno para ninguna de las partes tirarlo por la borda. ya ha visto que en tres días que lleva en pausa le han dedicado varias entradas, le han mandado mails interesándose por su estado, le han demostrado que se preocupan por Usted. ¿Qué más necesita?
- Teodoro: No lo sé....(el Dr. Oteo carraspea) Quiero decir, sí lo sé. Casi al instante de cerrar por la pausa me había arrepentido, pero después de un gesto tan drástico, me daba vergüenza volver. Me sentí muy agradecido y halagado por las muestras de interés...pero también bastante culpable.
- Dr. Oteo: Pues ya lo sabe, ya tiene el motivo y conoce la dimensión de su error. Reflexione sobre ello hasta nuestra próxima cita, aunque creo que no le hará falta pensarlo demasiado. Un solo verbo tajante y rotundo puede ser el final de esta sesión, a la manera de Nicole Kidman en "Eyes Wide Shut". Dígame...¿qué cree que es lo mejor para Usted?
- Teodoro (sonrie, recordando que a Zío le gusta hacer de Kidman post-botox a menudo):...¡SEGUIR!

(Esa noche, el Dr.Oteo quiso escuchar la conversación, pero la grabadora había hecho de las suyas parándose cada dos por tres. El resultado era lo más parecido a una performance del Mocito Feliz)


"...But tonight I'm on the edge - Better shut me in the fridge-'Cause I'm burning up..."

martes, mayo 04, 2010

Historia De Una Pausa: El Gabinete De Crisis




(Interior. Noche. 22 de Abril de 2010. Sala de Juntas del desprestigioso blog "Teodoro y Amigos". Los tres redactores, Theodore -el gafapasta pedantorro-,  Zíodor -la petarda oficial- y Doroteo -el genio en la sombra- esperan inquietos a que  llegue Teodoro -el jefe de todo esto-. Han sido convocados a una reunión de urgencia, chafando sus planes de viernes. Se han servido un Martini -agitado, no removido-, un Bloody Mary y un agua con gas y los beben distraidamente.)


-Zíodor: Ay, Mari, como sea otra vez una tontería de las suyas le voy a cantar las cuarenta. Y yo que tenía que estar cubriendo ahora el Festival de Cine...
-Theodore: Sí, seguro, tú a lo que ibas era a buscar a Quim Gutiérrez, como si lo viera, como el año pasado con Mario Casas, so loba. No me hagas recordar la noche que pasé en comisaría convenciéndoles de que no te denunciaran. Y no me llames Mari.
-Zío: Es verdad, menos mal que tuviste sangre fría y logramos colarles que todo era una broma de un programa de humor para la Tv local. Creo que me pasé un poco.
-Theo: ¿Un poco, dices? No había visto un acoso semejante desde la peli aquella de Bridget Fonda. Me debes una.
-Zío (haciendo su famoso arqueamiento de ceja, que ni Joan Crawford superaría): ¿Perdooooona? No te debo nada, corasón. (Baja la voz) Recuerda que  no dije nada cuando descubrí que habías tirado la bolsa de ideas de la bossa, que se volvió loca buscándola.
-Theo: (En voz baja también) Es verdad, estamos en paz. Pero es que, qué iba a hacer. Me encontré aquel saco roñoso lleno de ideas repetidísimas y conceptos demodés...nos iba a hundir el poco prestigio que tenemos. Y con lo despistado que es el jefe, no era difícil hacer que pensara que él mismo la había extraviado. Le dejé las tres o cuatro cosas aprovechables en el cajón del escritorio, pero es que todo lo demás era de un manido...No le digas bossa, que un día te va a pillar.
-Doroteo: ¿Ya estáis cuchicheando como siempre? Sois unos maleducados.
-Theo: Oye, Doro, ¿tienes idea de por qué nos ha convocado de urgencia? Tú eres su ojito derecho.
-Zío (murmurando): La favorita de palacio, vaya.
-Doroteo: ¡Que te estoy oyendo, petarda!( Zío vuelve a arquear la ceja y deja escapar un suspiro por el que Vivian Leigh hubiera matado). Pues no estoy muy seguro, pero algo me dice que no hay buenas noticias...vaya, aquí viene. (Llega Teodoro cariacontecido, con aspecto desastrado y ojeroso, y se ponen de pie)
-Teodoro: Sentaos, sentaos. Perdonad que os haya llamado así de improviso, pero después de darle muchas vueltas, creo que voy a tomar un descanso en el blog. (Le miran con sorpresa. Theo deja escapar un improperio, Doroteo un lamento, Zío un gritito supermarikiturri que a Dyan Cannon hubiera hecho palidecer).
-Doroteo: Pero jefe, ¿estás seguro?
-Teodoro: Sí, hace mucho que lo vengo pensando. Desde que desapareció la bolsa de las ideas (Zío lanza una mirada maliciosa a Theo, que trata de no inmutarse) esto ha sido un sinvivir. He gastado los pocos recursos que me quedaban, os he presionado más de lo que mi Decálogo del Buen Patrón permitía para conseguir entradas con gancho, originales, que aportaran algo...y no puedo negar que estoy muy orgulloso de vosotros, lo habéis dado todo...pero no me parece suficiente. Entendedme, vuestra labor es impecable, pero de algún modo me siento perdido...
-Zío (cuchicheando a Theo): Mari, le regalamos un GPS a ver si se encuentra...
-Theo (cuchicheando igualmente): Cállate ya, petarda. Y no me llames Mari!!
-Teodoro: ...cada día me acuesto con la sensación de que aquí ya no hay nada que ofrecer; necesito parar todo esto durante un tiempo y pensar hacia dónde quiero que nos dirijamos. La competencia es sana pero implacable ahí fuera, y, lo que es peor, la expectación también.
-Theo: Pero si solo es lo que parece, una simple reacción paralizante fruto del pánico escénico...la huida pude ser contraproducente.
-Zío: Qué bien hablas, Mari.
-Theo: ¡No me llam...
-Doroteo (interrumpiendo): Está bien, tú eres el que manda. Hagamos esa pausa. Pero atente a las consecuencias. Es posible que a la vuelta se haya perdido mucho de lo que habíamos conseguido. Porque habrá vuelta, ¿no? ¿Cuánto vamos a estar cerrados?
-Teodoro: No lo sé, sinceramente no lo sé. (Se pone de pie) Theodore, busca algún vídeo para dejar puesto en la pausa. Nada sentido ni trágico. Si puede ser sin letra, mejor. Que no de la sensación de que es una despedida ni que pasa nada malo. Doroteo, inventate un texto corto, un par de frases o tres, que diga que nos vamos por un tiempo a reflexionar...algo así, tú sabes cómo hacerlo. Zío....¡¡Zíodor!! Espabila hombre, tú ayúdame a quitar todos los enlaces, las fotos, los vídeos...vamos a dejar todo esto desnudo, y así de paso le damos una limpieza a las paredes.
-Zío: Pero boss....jefe, que tengo que ir en busca de Quim... Lo dejamos todo amontonado en un rincón y ya mañana me encargo de guardarlo y empezamos a hacer la limpieza general...
-Doroteo: Sí, mañana vas a estar tú como una rosa, después de beberte hasta el agua de los floreros, so borracha. Y eso si no hay que ir a buscarte a comisaría otra vez
-Zío: Pero....pedazo de puerca! ¿Tú lo sabías? (Mira a Thedore con una cara estudiadamente asesina que a Bette Davis le hubiera hecho ganar un tercer Oscar)
-Theo: Te juro que yo no le dije nada, este tío, yo no sé cómo pero se entera de todo.
-Teodoro: ¿Enterarse de qué? ¿Qué es eso de comisaría?
-Los Tres: Nada nada, bromas nuestras, no pasa nada...
-Teodoro: venga, que para las 22.44 esto tiene que estar listo.
-Zío (susurrando a Theodore): Ya está la loca esta con la numerología. Está como una cabra, Mari.
-Theo: Pues mira, creo que aquí te doy la razón. No está muy bien, no. Pero, Zío, una cosita te digo...
-Zío: Dime, corasón (aleteando las pestañas inocentemente como una Sandra Dee extrahormonada)
-Theo: ¡NO ME LLAMES MARI!


"...A little discipline, a donor by habit..."

lunes, mayo 03, 2010