miércoles, abril 07, 2010

¿Alma Hería?

Y así fue que hice un viaje breve y placentero a la coqueta cuidad de Almería.

Pequeñita y manejable, encantadora y con un atractivo irresistible para aquellos que somos de buen comer, con su tapeo suculento (y otras ofertas más contundentes que serán visitadas en otra ocasión, que en esta las tapas fueron las protagonistas). Reconozco que tengo una querencia especial por este rincón de nuestra Piel de Toro, en una Vida Anterior viví estupendas estancias en estupenda compañía y siempre apetece volver a pasear por esas calles bulliciosas pero sin el agobio de otros destinos vacacionales. 

Catedral, Alcazaba, Centro Andaluz de la Fotografía, Puerto, Cable Inglés, Rambla, Centro de Arte Museo de Almería (CAMA!!), Museo Arqueológico...unos cuantos sitios muy visitables en una ciudad muy paseable. El maroming no puede faltar, y es que, perdonadme, oh queridos y diversoprocedentes lectores, en el sur es probablemente donde mejor maroming hay. Anda que no. Os lo ilustraría con ejemplos, pero para qué. Nada mejor que vuestra poderosa imaginación para visualizar la bella fauna que vuestro humilde narrador ha tenido a bien catarcontemplar...

En fin, dos días tranquilos de buen yantar y mucha desconexión. Su poquito de procesiones (ahí es donde me dí cuenta de que verdaderamente en Málaga todo se hace "a lo grande"), su mucho de paseos, playa no porque la temperatura no daba para tanto, y una noche loca -e inesperada- de juerga de la que me ahorraré detalles, que dejo una vez más a vuestra muy poderosa imaginación. Pensad, una ciudad pequeña con un solo bar de cancaneo donde todos son más o menos los habituales. Llega un extranjero, y parece que ha entrado George Clooney en la sala. Así cualquiera.

Y así fue que hice un breve viaje a.....¡PERO BUENO! ¡Me acabo de dar cuenta de que llevo todo el rato poniendo fotos de Granada! Y vosotros sin decir ni mu, oh educados y prudentes lectores. Mira que sois. Pues nada, solucionémoslo con unas cuantas fotos, ahora sí, de la coqueta Almería:

(...ahora si se ve claro que es Almería, ¿verdad? Me quedé con ganas de saber quién era el "ereje" de la puerta de la quinta foto. ¿Sería un "as-erejé"?)

martes, abril 06, 2010

Heimlich

No puedo precisar en qué momento fue, pero aquello empezó a molestar. Pudo provocarlo su (seductora) mirada, su (franca) sonrisa o alguna de sus (galantes) palabras. Porque la ensalada no fue. Una ligera cosquilla en la garganta que dio paso a un picor de incomodidad en aumento. Al servir el sangrante solomillo, que en cualquier situación normal me habria hecho relamerme, noté cómo la espalda se me iba empapando de un desagradable sudor frío. Mientras reprimía el impulso de salir huyendo, cada segundo me estaba resultando más difícil disimular el carraspeo y la posterior tos bronca, y ya estaba seguro de arruinar esa velada tan especial (su cara de alarma desde luego así me lo hizo pensar). Juré que no era nada, que se me pasaría bebiendo agua, pero eso no hizo más que empeorar la situación, la tos iba a más, mi imagen en el espejo del fondo de la sala era una angustiosa mancha morada. Y el aire cada vez más escaso. Y mi garganta más cerrada. Y su inquietud mayor. Y por fín, al borde del desvanecimiento, me rodeó desde atrás con sus (poderosos) brazos, me susurró que confiara en él, y con una firme maniobra de experto desahogador, consiguió que expulsara aquello que me estaba asfixiando, que cayó en el suelo agitándose como un pez expuesto al aire.

Después del postre, después de brindar con exquisito licor, y mientras seguía a mi salvador a un futuro brillantemente prometedor, brillantemente incierto, eché un último vistazo a aquello que me había atragantado, un guiñapo brillantemente muerto. Finalmente había logrado expulsar tu recuerdo.
"...Well I've got a chance for a sweet sane life..."

viernes, abril 02, 2010

Y Santas Pascuas

Antes de dar paso al tema de esta entrada, aprovecho para recomendar una vez más el estupendo blog de Uno, al que tuve el inmenso placer de conocer en persona hace un par de días. Si en blog y comentarios es un tipo interesante, en persona no os lo podéis ni imaginar. Divertido, cálido, ingenioso...un encanto de hombre, de verdad. Lo que iba a ser un café se convirtió en toda una tarde y su noche de paseos, cervezas, tapas y procesiones por las calles de una Málaga que lucía especialmente bonita. Here's to you, Uno!

Y vamos ya con el post en sí. Me comentaba hace unos días mi querido polo que si no iba a poner una canción para esto que venimos llamando Semana Santa, igual que puse para Navidad, Año Nuevo, y algunas otras fechas de guardar -o no-. Pues lo había pensado, ciertamente, oh queridos y viacrucianos lectores, pero no se me ocurría nada que no fueran oratorios, misas (el otro día dije que Beethoven no es lo mío: mentira, debería poner aquí la Missa Solemnis y marcharme a expiar mis peScados), gospels (¿góspeles?) y demás cosas serias y graves para sentir en nosotros la Fe, la Esperanza, la Caridad... y sus mariachis. Ah, pobre de mí, que arderé en mi propia hoguera por mi descreimiento y blasfemia. Aunque, ahora que lo pienso...no debe ser tan fácil acceder al infierno si tantos santos varones (y seguramente bastantes varonas) no paran de reunir puntos para entrar en él, y ahí siguen, tan contentos, abusando de menores, arrejuntándose con dictadores y silenciando actos repugnantes de sus (santos) semejantes. No, seguro que porque yo haga un poco de chascarrillo casero no me va a pasar nada terrible. Tal vez me encuentre algún comentario airado a la vuelta de mis mini-vacaciones (yupiiiii), pero creo que puedo apechugar con ello.

Vamos pues a lo que importa, oh mártires pero no penitontos lectores: la música. Seamos serios y escuchemos tres ejemplos de música religiosa que llega a lo más hondo y más p'adentro todavía. Empecemos con David Saylor y Myriam Fultz, infame ilustre duo que tuvo un rotundo éxito allá durante los 90 con su serie de "Padre Nuestro", donde repasaban clásicos del Soul, Gospel y Broadway junto a apabullantes composiciones propias llenas de Verdad del Evangelio, Amor al prójimo, y toda clase de buenos sentimientos cristianos. Tan buenos como los estilistas de la pareja, que posiblemente fueron descartados en un casting de "Los Vigilantes de la playa". La pareja, no los estilistas. Bueno, quizá los estilistas también.

Me inquieta la señora que hace palmas sola en 0:50

Ah, qué bella tonada. Prosigamos con una cándida mozalbeta que nos canta las maravillas del primogénito, en un derroche de ingenio compositivo, rimas libres (libérrimas) y mensaje sutil en un marco incomparable. De nuevo los estilistas se lucen.

¿También hay un cielo de los solos de guitarra?

Una vez llegados a este punto de espiritualidad, tocaremos un tema espinoso, que con verdadero amor cristiano siempre se puede afrontar con valor y entereza, para que el mundo comprenda que el amor al mismo sexo no tiene por qué ser pecado. Y si el mundo no lo quiere aceptar, al menos que lo acepte tu madre, y más si se lo cantas con esa voz sufrida y temerosa. Aquí las rimas son más ortodoxas ("No soy un ladrón/que roba el corazón/tengo un corazón/y un buen corazó-o-on"), y el recitado-denuncia es conmovedor, ...pero los estilistas siguen sin acertar. 

En Glorioso Stereo!!
Y después de estas tres joyas que os habrán hecho acanzar cotas nunca antes conseguidas de espanto emoción, cerraremos con algo serio de verdad, oh sí. Esta vez los estilistas acertaron, la cándida mozalbeta acertó, el realizador acertó y  el resultado es un vídeo impresionante (verdaderamente bueno) para una canción hermosísima de la bella georgiano-británica (toma ya) Katie Melua. Canción que se le ocurrió a la buena mujer al leer un libro sobre los supuestos amores de Cristo y María Magdalena. Lástima que después de hacer algo tan bonito la pobre chica esté condenada al fuego eterno. Qué se le va a hacer.


"...And when you went I became a hopeless drifter..."