viernes, diciembre 11, 2009

Destino?

Había sido un camino largo y difícil. Eso de estar siempre en contra del mundo pasaba factura. En su mente existía el Orden Perfecto, pero fuera de ella todo iba en la dirección opuesta. Algunas charlas amigables y varios desengaños (solo una vez acudió a la Química, y esta no supo iluminarle, por más que le sumiera en un oscilante estado de Modorra y Euforia) le llevaron al punto en que asumió que debía desprenderse de Ideas. Esos Prejuicios que siempre había llevado como un traje a medida. Capas y capas de vestimenta atormentada, chaquetas de Rabia, camisas de Soberbia, pantalones de Intolerancia y zapatos de Engaño. Ropa interior de Represión. Todo esto tenía que arder en la hoguera de la Purificación. Y asomarse al mundo sin más aderezos que la piel desnuda de la Sensatez.


Y cuando consiguió desprenderse de todos sus Prejuicios, descubrió que le gustaban Destiny's Child.

jueves, diciembre 10, 2009

Humano y Derecho

10 de Diciembre. Día Internacional de los Derechos Humanos.

Santoral: Nuestra Señora de Loreto. San Juan Roberts. Santa Julia (Roberts?). San Mauro. San Melquiades Papa. San Poliodoro Plasden (!!!). Beato Sidney Hodgson. San Suintino Wells. San Eugrafo.

Nacimientos:
Fallecimientos:

Acontecimientos:



miércoles, diciembre 09, 2009

Música Para Escribir XII: Ut

La idea de hacer esta serie de músicas "para escribir" nació un día que se me ocurrió ordenar discos, tarea mil veces empezada y mil veces inacabada. Encontré una preciosidad de Ed Alleyne-Johnson que llevaba años sin poner y al volver a escucharla decidí que algo tan hermoso tenía que ser compartido con vosotros, oh queridos y deleitables lectores. Y así empezó todo. Hoy, aprovechando el día festivo, le tocaba el turno a la sección "Electrónica Modenna", con todo su trip-hop, drum'n'bass, jungle, y similares. Hacía tiempo que no hincaba el diente a cosas que me hicieron tan feliz como Hooverphonic, Massive Attack, Kemopetrol, Alex Reece o Mulu (entre otras docenas), y ahí que me hallaba quitando polvo y reagrupando cuando apareció otro cd que andaba muy olvidado, y me dije (yo me digo muchas cosas, no todas buenas) "Oh, esto para el post de mañana". Helo aquí.


The Moon Seven Times fue un grupo de Illinois que grabó cuatro discos no demasiado destacables. A pesar de tener un puñado de canciones interesantes y una vocalista totalmente adorable, no acababan de encontrar su sitio, y desaparecieron sin rastro (bueno, gugleando uno se entera de que siguen haciendo cosas con otros nombres, pero nada destacable). La cantante, Lynn Canfield, venía de un grupo muy de culto de finales de los 80 llamado Area, que hacían un pop etéreo y atmosférico a lo Cocteau Twins o This Mortal Coil. Pero llegaron los 90 y el grunge, y ya en The Moon Seven Times endureció su estilo para adaptarlo a los tiempos, aunque de vez en cuando volvía al redil con cosas tan bonitas como este "My Game", de 1994. Una canción memorable, envolvente y muy elegante, con un solo a lo David Gilmour que descoloca un poco la primera vez, todo hay que decirlo, pero que sin duda le da un toque diferente. Y en la diferencia, amigos míos, está el encanto.


Esta música para escribir está dedicada a un recién llegado a esta nuestra inquieta blogosfera. Ut lleva desde septiembre (que sepamos) contándonos sus cosas, sus vivencias, inquietudes, alergias y alegrías con frescura y naturalidad. Es ameno, divertido y juicioso en sus posts y comentarios, ha venido para quedarse y desde aquí lo celebramos (ya están Zío y Theo abriendo el mueble bar, si es que no tienen remedio, les gusta más una fiesta que a la Swank un Oscar) deseandole una larga vida bloguera. Y a ver si, con suerte, le gusta la canción y le inspira para escribir, que uno no siempre acierta con estos posts dedicados...