Ahora que Angel Martín parece haberse tomado demasiado en serio el papel de anti-glamour y se está poniendo morcón por momentos (sigue teniendo unos brazos que son pura lujuria, eso sí), este humilde blogger hace unos meses encontró un nuevo "crush", que si bien no ha sustituido del todo a mi querido Angel, está luchando duro para destronarlo. Así de voluble es la condición humana, oh, queridos y primaverales lectores.
Empecé a ver la serie "Héroes" con mucho retraso, después de muchas recomendaciones y no demasiado interés por mi parte, y realmente es entretenida, tanto que me tiene enganchado del todo (aún voy por la temporada 2). Y aunque no valiera mucho la pena, seguíría viéndola por Sylar, ese malo maloso de mirada sombría y aspecto frágil que interpreta Zachary Quinto. Ay, qué me gusta, mon dieu. Seguro que son mucho más guapos Peter Petrelli y Mohinder Suresh, pero yo tengo debilidad por Sylar, su narizota, su cara sin afeitar y sus ojos inquietantes.


Llevaba unos días pensando si ver o no "Star Trek". Nunca he visto la serie original, porque en su día se me ocurrió ver el primer largo, que para eso era del gran-gran-gran Robert Wise (de rodillas, por favor), y me pareció un coñazo del tamaño de Arizona, así que nunca más me interesé por el trekkismo (la estética me encantaba, eso sí). Pero hete aquí que J.J.Abrahams, artífice de varios de los mejores entretenimientos de los últimos tiempos (Perdidos, Fringe, Cloverfield) es el director de la nueva versión, que además cuenta el origen de todo. La cosa tienta. Y para el papel del joven Spock han cogido a... Zachary!! Argh!! Y encima no hay nada muy llamativo en el cine, ya he visto todo lo que me interesaba y mi necesidad vital de silver screen debe ser saciada. Argh (de nuevo)!!
Pues nada, venzo los prejuicios y me voy a verla. Quinto, a pesar de sus orejas puntiagudas, el flequillo infame y las cejas de vampiresa, está para comérselo. Es que es una monería el chavalito. Pero el que se lleva la palma en esta peli es Chris Pine, que interpreta a Kirk. Vírgen Santísima (y sus mariachis)!!! Así al pronto es el clásico macizorro capitán del equipo de rugby que sale con la cheerleader, bien alimentado, rubio y wasp. Pero ese ojo derecho más cerrado y algo bizco le da un aire chulesco, outsider y a la vez tierno que derrite. Es como un híbrido entre Maxwell Cauldfield y Gastón Pauls
Y encima salen Eric Bana, y otros cuantos maromos que alegran los sentidos de lo lindo.
Ah, y la peli está muy entretenida, si. Y entre tanto efecto especial y tanta virguería, tiene unas cuantas peleas a puñetazo limpio, muy old school, que te lo pasas pipa.
No sabría explicar por qué lo hago ni qué significa, pero todas las noches, cuando conduzco hacia mi hogar malagueño y mi vida malagueña, musito estas palabras...
-Quinto, Quinto...
Sentado en un banco del parque, mirando a los chicos jóvenes con ojos llenos de lujuria. Parecía un Aqualung cualquiera. De acá para allá sin ganas de volver a eso que llamaba casa, el miserable cuartucho que un piadoso (y harto) familiar le tenía cedido, no sin recordarle a cada momento lo agradecido que tenía que estarle por su generosidad, dada su situación y la humillación que había llevado a la familia. Con maneras suaves y mirada llena de asco, aprovechaba cualquier momento para hacerle saber que había renunciado a seguir alquilando ese cuarto para acogerle, perdiendo un ingreso que en estos tiempos era muy necesario. El procuraba tenerlo siempre limpio y ordenado, aunque solo pasaba allí el tiempo estrictamente necesario. Aquel cuarto estaba lleno de odio y rencor, cuando apagaba la luz por las noches le daba la impresión de que las paredes se volvían blandas, carnosas, como una boca que en cualquier momento se abriría para tragárselo. No conseguía dormir de un tirón, siempre asustado, siempre alerta. Dedicaba el tiempo de vigilia a tratar de averiguar el momento exacto en que todo se había ido a la mierda. Apenas comía y si cuidaba su aspecto (mínimamente, en realidad) era para no dar motivo de queja a su "casero". Salía bien temprano para vagar por la ciudad o la playa, al menos el mar aliviaba su angustia. Echaba de menos la relación humana, pero no quería hacer amigos, ni siquiera entablar una conversación banal con nadie. De cuando en cuando notaba que alguien lo miraba como si lo reconociera, pero antes de que pudieran decirle nada ya se había escabullido entre la gente. Ocurría cada vez con menos frecuencia, ya hacía bastante que su rostro no estaba presente en los medios y el público por lo general olvida pronto.Lo más desesperante es que, tanto tiempo después, no recordaba nada. A partir del momento en que comenzó la velada en el apartamento, todo era una maraña de imágenes difusas, incompletas, como si atravesara un túnel que desembocaba en aquel tipo tirado en el suelo y sus manos llenas de sangre. Y el dolor, el terrible dolor que le atravesaba desde la cara al estómago.El caso provocó un revuelo en la sociedad tan necesitada de historias truculentas, ocupó portadas en prensa, minutos en prime time, debates y tertulias en programas serios y no tan serios. Amigos que no sabía que tenía aparecían contando detalles de su vida íntima, consumiendo sus minutos de gloria. Gracias a un buen abogado y a la pericia de la policía científica, quedó claro que había sido defensa propia. El veneno debió hacer menos efecto del pretendido, porque al sentir el desgarro en la carne cuando intentó devorarle despertó del letargo y pudo hacerle frente. Eso le contaron y eso tuvo que creer, en su mejilla tenía una enorme cicatriz que corroboraba la historia, pero ningún especialista fué capaz de dar luz a ese túnel, ni explicarle por qué en sus sueños siempre aparecía Ben Webster tocando el saxo con una mirada burlona.
Hace unos pocos años, oh inculto de mí, gracias a una fabulosa serie de discos llamados "Early Girls", conocí y/o redescubrí un montón de joyas de solistas femeninas o "girl groups" de los 50-60. Prácticamente no había un solo tema que sobrara en ningún volumen. Casi todos habían sido éxitos en su momento, era una época en la que los "hit singles" se fabricaban literalmente como rosquillas, pero pocos permanecen en la memoria colectiva, como es lógico, el tiempo va haciendo una criba y desgraciadamente muchas cosas buenas se quedan en el olvido, y otras acaban siendo carne de anuncios, retro-radios o momentos importantes de peliculones de temporada, perdiendo por el uso y abuso gran parte de su encanto.
Entre todo lo que hay en esos imprescindibles volúmenes, descubrí una canción simpatiquísima, "The Name Game", de Shirley Ellis. Está basado en un juego infantil en el que casi cualquier nombre propio se puede utilizar para convertir en una rima, con unas reglas absurdas pero muy estrictas (aunque como suele pasar, hay excepciones):
The first letter of the name, I treat it like it wasn't there
But a B or an F or an M will appear
And then I say bo add a B then I say the name and Bonana fanna and a
fo
And then I say the name again with an F very plain
and a fee fy and a mo
And then I say the name again with an M this time
and there isn't any name that I can't rhyme
Facilísimo, ¿verdad? Ja ja ja, mejor dejo un vídeo de una actuación en algún programa de Tv (no he encontrado cómo se llama) que es glorioso. El entorno ideal para un agorafóbico, vaya. Atentos al poderío de Shirley, de las bailarinas y al público que es total, incluido un muchacho de orejas prominentes que está a su izquierda y que parece que se pasa el rato nerviosito intentando no perder el ritmo ni la rima. Monísimo que es, por cierto. ¿Qué habrá sido de él? Y a su derecha otro que tiene pinta de ser una mala resabiada.
Shirley Ellis - The Name Game
Alcanzó el #3 en las listas de USA, hubo versiones de gente tan tremenda como Laura Branigan, Divine o...Xuxa (!!) y allí es todo un clásico (recuerdo una referencia en Los Simpson y en alguna serie más), junto con otro exitoso single de la Ellis, "The Clapping Song" (de nuevo las bailarinas tremendas en el vídeo), que en España versionearon Red De San Luis
Webeando he descubierto hasta una página que "transforma" el nombre que le digas, así que, como diría Shirley....Let's play Theodore:
Theodore, Theodore, Bo Beodore
Bonana, Fanna, Fo Feodore
Fee, Fy, Mo Meodore
Theodore!
(Me parto con Meodore!!)