jueves, marzo 19, 2009

Fascinación



Nunca pensé que haría algo tan queeramente obvio como ver un Almodóvar el día del estreno, oh estimados lectores, yo que soy tan mío para estas cosas. Y menos después de leer una crítica tan demoledora (y bien argumentada) como la de Carlos Boyero en El País. Me convenció un amigo almodovarófilo hasta la médula. Justo al entrar salían unos amigos comunes de la sesión anterior, almodovarófilos hasta las trancas, y nos dijeron que aún estábamos a tiempo de devolver las entradas, que era "infumable" (indignadísimos ellos). Comienza con una escena de Lluis Homar y Kira Miró. La Miró me gusta menos que cero, pero aquí está sexy y bien colocada. Homar está muy atractivo (madre mía qué ojos y qué cuerpazo y qué "bulge") pero algo acartonado. Y la escena me parece buenísima. Empezamos bien. Después toca la presentación de los personajes y el pie del argumento, y lo empiezo a ver todo artificial y efectista, con sus elementos didácticos y cultoides que no pueden faltar (Ay, Tonino Guerra). Me da mala espina. Y pienso: "Un momento, esto es Almodóvar, es artificio por naturaleza. O te quedas mirando desde la barrera y todo te parecerá absurdo, o te zambulles en su mundo y desde dentro ya podrás juzgar lo que se te presenta en su medida". Y decido zambullirme. Y el tiempo pasa volando. Y Pe está tan guapa y arrebatadora que duele. Y Alberto Iglesias mejor que nunca. Y disfruto tanto lo que estoy viendo que no me importan algunas caidas de ritmo ni algunos trucos excesivamente truculentos hasta para ser de quien son. Y los últimos minutos me hacen reir y vibrar tanto que deseo que dure 10 o 15 o 20 minutos más. Pero se acaba. Y salgo fascinado. Y decido compartirlo con vosotros.

domingo, marzo 15, 2009

Back

Deja ya de mirarme. Conozco bien esa expresión, esa fingida inocencia que no esconde más que sorna y arrogancia. Te crees que me vas a conquistar así, y no negaré que en alguna que otra ocasión me he dejado envolver con el brillo de tu mirada, a punto de caer en la trampa. Has estado disfrazado un tiempo, podía verte pero no eras tú, y eso me gustaba, me hacía pensar que habías cambiado, que la (fingida) inocencia había dado paso a una serenidad cercana a la madurez. Pero, desconfiado como soy, estaba seguro de que todo era cuestión de tiempo, y ese demonio de aspecto juvenil volvería a aparecer. Y aquí te tengo, frente a mí, una vez más. Sé que la solución es no mirarte, si no te presto atención todo es más fácil. Pero inevitablemente en algun momento tengo que verte, y es entonces cuando aparece esa sonrisa diabólica y esos ojos que se clavan como estiletes. Parecen el mar pero en realidad no son más que hielo.

(conversación de Teodoro con el espejo después de afeitarse la barba de 3 meses)

jueves, marzo 12, 2009

Ode To B(u)oy

Una ciudad andaluza, Febrero, 1987, posiblemente martes. Teodoro, post-adolescente ingenuo y fan de Depeche Mode pasea con su amigo JP (dj de éxito local y de personalidad difícil), que se encuentra con un conocido en una bella plaza. Saludos, cómo te va, qué haces ahora, cómo está JC, hace tiempo que no lo veo, te presento a Teodoro, está estudiando aquí.

-"Depeche? Si, me gustan, ya no los sigo tanto. Y, ¿qué te parecen Erasure?"
-"Bueeeno, parece que en Inglaterra arrasan, pero no me acaban de convencer"
-"Ah, pues no suenan mal del todo, debes escucharlos más"
Despedida, nos vemos otro día, claro, hasta la próxima, etc.

Una discoteca de moda (por decir algo), Noviembre, 1987. Teodoro, discodancer y groupie ocasional, charla animadamente entre baile y baile con el dj y un amigo. Estos dos saludan a un conocido común y entre los cuatro hablan de música y modernuras varias.

-"Sí, si nos presentó JP hace unos meses, hablamos de Erasure, no recuerdas"
-"Mmmmm, anda, es verdad, vaya memoria la mía, disculpa"
-"Pues a ver si nos vemos más, ¿no?"
-"Claro, nos tomamos un café esta semana. Dame tu teléfono"

Y así hasta hoy. Este post es un homenaje a un buen amigo que ha tenido la paciencia de soportar mis idas, mis venidas, mis silencios y mis excesos de verborrea. Gracias a él redescubrí a Duran Duran. Y conocí a David Sylvian y Frazier Chorus, supe que Marc Almond era más que un Tainted Love y John Lennon más que un hippy que usaban para hacer apología del pacifismo. Y todos se convirtieron en compañeros inseparables.

Y fuimos juntos a la Gran Manzana, lloramos amores malogrados y celebramos otros victoriosos. Discutimos de política, cine, familia, "about the world we live in and life in general". Tiene un blog que recomiendo vivamente (deberías escribir más a menudo, eres muy bueno y es un placer leerte, no soy el único que te lo dice. Y que no se te ocurra dejarlo!). Y adora las croquetas.

Hoy es su cumpleaños. Y desde aquí, oh queridos y pacientes lectores, quiero mandarle mis mejores deseos y agradecerle por todos este camino que hemos recorrido desde aquél Febrero de hace 22 años, no siempre juntos en el terreno, pero sí en el interior.


¡¡¡FELICIDADES, POLO!!!


¿Sacamos María?



ACTUALIZACIÓN

Como me temía, seguramente el señor Polo se ha tomado el día libre para celebrarlo, así que aprovecho para agradecer a los que os habéis pasado por la "One Man Party" y dejado la felicitación, yo me tomo el último copazo y aprovecho para recoger esto. Lo que me da penita es que lo mismo se cree que no me acordé de llamarlo... Bueno, cuando entre y vea esto ya se dará cuenta :-)